(15 de enero, 2015).- Durante la cumbre del Movimiento Latinoamericano y del Caribe para Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (MOLACNAT), que se celebrará en marzo en Asunción, Paraguay, se le rendirá un homenaje al menor José Luis Tehuatlie Tamayo, mismo que se convertirá en un símbolo internacional en contra de la represión infantil.
Alan García, auxiliar del aspecto legal de San Miguel Canoa, Puebla, comentó en rueda de prensa que se condenarán las agresiones llevadas a cabo contra la población de Chalchihuapan y denunciar los abusos en contra de los niños de Puebla y ratificó que la imagen será José Luis Tehuatlie Tamayo.
Acompañado de Elia Tamayo, madre del menor asesinado, comentó que el nombre que se le dará a la cumbre, en Paraguay, será para que el mundo pueda tener una noción de cómo es la represión contra los menores en el estado de Puebla, donde es gobernador Rafael Moreno Valle.
Dentro de la movilización internacional se incluye el envío de cartas a las embajadas de todos los países con el fin de denunciar al gobernador Rafael Moreno Valle, la represión que lleva a cabo y que lleva de una disculpa pública a la madre del menor.
Comentó también que, con ese tipo de acontecimientos, se rompen acuerdos internacionales para la defensa de la niñez, firmados hace 24 años por México.
La historia de impunidad se remonta hasta el 13 de noviembre, del pasado año, donde Elia Tamayo denunció que fue expulsada del IV Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia, en el momento que quiso que se abordara el tema de su hijo, asesinado a manos de policías estatales.
Tras darse a conocer su expulsión, y haber causado indignación en redes sociales, el gobierno de Puebla negó ese hecho y sólo mencionó que eran “versiones” y que la madre salió del Congreso “por su propia voluntad”.
Eso se dio a conocer por parte de un comunicado, sin embargo no se encargó de detallar por qué, dentro del congreso, se impidió a los participantes hablar acerca del tema de la muerte del menor de 13 años, incluso los propios congresistas han declarado que así fue.
Por increíble que pudiera parecer, en el Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia, no fue tratado el tema del menor asesinado.
Los activistas denunciaron la censura, llevada a cabo por el gobierno de Puebla, y se pugnó para que se hiciera pública la violación de derechos de la que fue víctima José Luis Tehuatle Tamayo.
El personal del gobierno pidió directamente a Elia Tamayo, a su abogado Mizrahim Hernández, y a los congresistas Manfred Liebel y Ángel Osiel González, que no hablaran acerca del caso Chalchihuapan. Esto también fue ratificado por otras organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Cabe señalar que Manfred Liebel se dedica al campo de los derechos de los niños y la explotación laboral, además de ser profesor en la Universidad Libre de Berlín.
Ángel Osiel González, representante de MOLACNAT, expresó que la censura mostrada por el gobierno de Puebla y además pedir que lo abandonaran “por la parte de atrás” sólo deja mal parado al gobierno de Puebla.
Para él “la evaluación es que deja muy mal parado a quienes ayer en la apertura estaban hablando de que eran defensores de los derechos humanos en el país, la participación del gobierno del estado de Puebla en este evento es una obligación moral y ética. No es una dádiva. El colocar recursos que no son del gobernador, sino de los pobladores y de la familia que es víctima, esa condición de ser copartícipe o cofinanciero del evento, no le da derecho a hacer una acción que cualquier otro país, en condiciones mucho más adversas, es de lo más normal”.
“Mucha gente del congreso no está enterada. Una de las primeras cuestiones es sensibilizar a las demás que vienen de otros países, que no conocen el caso; es un elemento importante que deja un poco margen de maniobra, pocas posibilidades, sobre todo a quien estamos denunciando es la casa, entre comillas, de quienes estamos denunciando. Eso va a depender”.
Además se encargó de apoyar la versión de Elia Tamayo, de haber sido expulsados del Congreso, y agregó: “Nos sacaron, querían que saliéramos por la puerta trasera. Nosotros en protesta decidimos salir por donde entramos. No sabemos qué va a pasar. En el movimiento latinoamericano, México, Bolivia, Venezuela, vamos a hacer del conocimiento de este adolescente, además trabajador e indígena”.
De nueva cuenta un tema de abuso, corrupción y violencia en el país está causando eco en otras regiones, por lo tanto ya la política actual no puede, ni tiene los medios veraces, para seguir ocultándose tras mascaradas de cifras, declaraciones fuera de contexto, reformas y eternas promesas. El pueblo mexicano ha despertado y parece que su clamor está llegando más allá de lo que alguna vez pudieron imaginar los dirigentes políticos, poco a poco se desborda y sale del control de sus estatutos, que en ocasiones funcionan solamente como protección personal. Guerrero, Michoacán, Puebla, Oaxaca, el Estado de México son puntos de inflexión para que la voz se extienda, denuncie y acabe con la corrupción con la que se vive. Y todo esto mientras el gobernador, Rafael Moreno Valle, se prepara para leer la situación de Puebla donde “todo está bien”.






