(11 de febrero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- El Estado de Chihuahua en las últimas semanas ha cobrado relevancia a nivel nacional por el actuar de su gobernador Cesar Duarte, y la polémica generada en torno a los supuestos casos de corrupción en los cuales ha participado. En este sentido el senador Javier Corral acusó a Duarte de estar implicado en asuntos de enriquecimiento inexplicable, lavado de dinero, peculado y uso indebido de recursos.
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Pero no sólo estos hechos marcan al gobierno del priista en esta entidad del norte del país pues también ha atentado contra la libertad de expresión.
En palabras de Patricia Mayorga, de la Red de Periodistas de Chihuahua, el gobierno de Duarte ha representado para el periodismo una represión muy fuerte, debido al poderoso aparato de comunicación institucional que ha implementado. “La principal dificultad para ejercer el periodismo recae en los convenios millonarios de publicidad que ha establecido el gobierno del estado con los medios. Con esta medida se controla a los dueños de los medios, a los directores, a los jefes de información quienes bloquean la información que va en contra de la línea establecida por el gobierno”, manifestó.
Dijo que la estrategia para cooptar a los medios ha sido muy agresiva, debido a que se invierte mucho dinero en cuestiones de publicidad gubernamental. “El gobierno tiene el control de los medios y si el gobernador dice que no se publica información sobre que hubo 10 muertos, pues no pasa; aquí en medios locales se publica únicamente lo que el gobierno diga”, aseguró.
Detalló que el nivel de censura establecida en los medios locales es muy alto, por lo cual no se tocan temas sensibles para el gobierno estatal como los desaparecidos, la corrupción ni el tema de la deuda de Chihuahua. Al respecto, agregó que el gobierno de César Duarte es un gobierno de mucha simulación, que marca el ritmo al cual debe ir la prensa. En ese sentido, manifestó que se ha tratado de dar una buena imagen al exterior y se ha mentido en asuntos como: la supuesta erradicación de grupos delictivos en la demarcación.
Añadió, que a causa de esta cooptación de medios, muchos periodistas han optado por abandonar los medios e incluso, muchos otros se integran a las filas de la instancias de comunicación social del gobierno.
En cuestión de agresiones, comentó que en los últimos meses se presentaron amenazas en contra del periodista Moisés Villegas, quien conducía un programa de opinión en la radio local y colaboraba en un periódico impreso. Debido a este hostigamiento, Villegas pidió asilo político a Estados Unidos y de acuerdo a su testimonio, las amenazas las atribuye al gobierno estatal.
De igual manera, además de calificarlo como opresor, Patricia Mayorga puntualizó que el gobierno de Duarte se ha caracterizado por cerrarle las puertas a las organizaciones de la sociedad civil. “Una de las actitudes que tomó fue utilizar a la policía antimotines para detener las protestas; usaban balas de salva, trataban de infringir el miedo en la sociedad”, apuntó.
En cuanto a la situación actual del estado de Chihuahua, la periodista comentó que el nivel de violencia ha tenido un repunte en las últimas fechas, especialmente en el Valle de Juárez. “Hace poco asesinaron a un estudiante con su primo, también se presentó una masacre; el Valle de Juárez sigue siendo foco rojo y esto demuestra la simulación del gobierno, quien mantiene que ya ha acabado con la inseguridad y la violencia aunque no resuelve el problema de fondo”, dijo.
En este sentido, explico que en las grandes ciudades de la entidad se han presentado uno o dos muertos por día; asimismo enfatizó que en regiones como Parral, Delicias y Jiménez han repuntado los niveles de violencia. “En la sierra hay mucha colusión de autoridades con el crimen organizado; hay demandas donde se señala a policías como responsables del delito de desaparición forzada”, planteó.
A pesar de la situación de censura, expresó que en Chihuahua las nuevas generaciones de periodistas representan una esperanza crítica para el estado. No obstante, dijo, el problema son los medios que no dejan publicar los temas que incomodan al gobierno. “El problema no es que un reportero se meta a investigar sino que su medio o algún medio quiera publicarlo”, argumentó.




