(16 de febrero, 2015).- El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ya había presentado agresiones a normalistas, pero omitió recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El 12 de diciembre de 2012, cerca de 300 alumnos de la Normal Rural, “Raúl Isidro Burgos”, bloquearon la Autopista del Sol, por el incumplimiento de sus demandas económicas y educativas; pero, los estudiantes fueron desalojados por 168 elementos policíacos.
En el operativo, se encontraban elementos de la Policía Federal, Ministerial y Estatal, de los cuales, 91 portaban armas de fuego.
Tras el violento desalojo, fallecieron los normalistas Gabriel Echeverría de Jesús y Jorge Alexis Herrera Pino, y Gonzalo Miguel Rivas, trabajador de la gasolinera “Eva”, que en medio de los hechos se incendió por una explosión.
La omisión de Agurre
Posterior a los sucesos, la CNDH confirmó que las autoridades actuaron con uso excesivo de la fuerza y no actuaron con la debida organización. Asimismo, declaró a 52 personas como víctimas de graves violaciones a los Derechos Humanos, entre ellas, de abuso de poder.
Entonces, la CNDH procedió a emitir la recomendación 1VG/2012, dirigidas a la Secretaría de Seguridad Pública federal, al gobierno del estado y a la mesa directiva del congreso estatal.
No obstante, el entonces gobernador, Ángel Aguirre, no procedió a hacer las saciones correspondientes, ni a dialogar con los estudiantes y mucho menos a resarcir los daños a las víctimas, sino que mantuvo el caso en la impunidad, pues agentes que habrían participado en la gresca, ascendieron de rango sin recibir castigo alguno.


