(25 de febrero, 2015).- Amnistía Internacional, señaló en su informe anual 2014/2015, que desde 2014 las protestas antigubernamentales se hcieron más constantes, y como consecuencia el uso de la fuerza pública se hizo presente.
AI consideró que la región de América Latina retrocedió en materia de derechos humanos los último dos años, cuando la gente de diversos países incluidos Venezuela, Brasil y México “tomó las calles para protestar contra las prácticas estatales represivas”, que “constituyeron un auténtico desafío público a los altos niveles de impunidad y corrupción y a las políticas económicas que favorecían a unos pocos”.
“En un contexto de erosión del espacio democrático y de una persistente criminalización de la disidencia” la respuesta es “cada vez más militarizada” por parte de los gobiernos a las demandas sociales y políticas.
Es alarmante por ejemplo, señaló AI, el nivel de impunidad y casos de tortura en México. “Según datos oficiales, más de 22 mil personas permanecen secuestradas, sometidas a desaparición forzada o en paradero desconocido en el país desde 2006, entre ellas 43 estudiantes del estado de Guerrero”, refirió el informe.
“El gobierno ha intentado encubrir la crisis de derechos humanos, y los índices de impunidad, corrupción y militarización han aumentado”


