Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
I.- Los medios de comunicación exhibieron la imbecilidad de la senil momia de 90 años al servicio del sindicalismo patronal, que proporciona esclavos con salarios mininos y un aumento anual de dos pesos. Y es que para “inmortalizarse”, Joaquín Gamboa Pascoe se mandó a esculpir su estatua pagada por Hugo Díaz Covarrubias, dueño de la concesionaria automotriz Chrysler. Obviamente el molde fue él mismo, y ordenó quitar las estatuas de Fidel Velázquez y Rodríguez Alcaine, para que la suya luciera como un monumento a la estupidez (que “es peor que un crimen”, sentencio Fouché). En las fotografías de los reporteros: Ariel Ojeda, Zenyazen Flores y José Antonio López (El Universal, El Financiero y La Jornada: 25/II/15), vemos al modelo y la copia del dueño de las siglas: CTM, donde sus afiliados sufren la expropiación de sus cuotas, para el enriquecimiento ilícito del clan que cobra por apoyar a quien esté en la presidencia, sea Salinas, Fox, Zedillo, Calderón o Peña. Siguiendo aquella sentencia: “¿Qué hora es: Fidel, Yurén, Rodríguez o Gamboa?, la que usted quiera, señor presidente”. Es una cadena de servilismos para traicionar y doblegar a los trabajadores hasta convertirlos en esclavos de los empresarios que ya aceptaron –a medias en lo que les conviene–, la contrarreforma laboral peñista.
II.- Esa estatua de 2 metros con 70 centímetros y 198 kilos es un bodrio, parecido al “Coloso” que desfiló en el calderonismo para recordar los 100 años de la Revolución que derrumbó a Porfirio. Con un discurso plagado de sandeces y equivocaciones como la frase: “en la CTM viven los muertos” (pues Gamboa habla desde su tumba, para confundir “viajeros con viejeros”), con su voz de ultratumba lanza ataques a diestra y siniestra. Y no se fue encima del Papa, porque ya se había confesado y le dieron la extremaunción para que tenga el camino libre al infierno dantesco, donde lo esperan Fidel, Rodríguez y Yurén, con los otros integrantes de los “cinco lobitos” que durante 80 años persiguieron a las organizaciones independientes y domesticaron a los cetemistas. Con los Gamboa Pascoe se incluye al Gamboa Patrón, pastor en el Senado para controlar a los verdes y tricolores al servicio de TV-Azteca, Ninfa Salinas y Salinas Pliego.
III.- Imbécil significa: idiota, tonto, para referirse a las personas de inteligencia anormalmente deficiente; específicamente a los débiles mentales cuyo desarrollo mental comprende de los tres a los siete años, como a los seniles de más de 80 años, quienes ya no hilan lo que tartamudean, se quedan en blanco o como se dice ahora: “se les va el avión”. El caso es que mandarse a hacer una estatua o un busto (como han hecho algunos alcaldes y hasta un delegado defeño), es, aparte de vanidad desbordada, creer que así “pasarán a la historia”… como no sea de la infamia. Los expresidentes Zedillo, Salinas. Fox y Calderón tienen sus museos privados donde a veces dejan entrar a sus admiradores; y como el vetusto propietario de las siglas CTM, vacías de sindicalismo y hasta de trabajadores, tienen su cuarto de cachivaches, es decir, lugar donde hay basura.

