Ilustración: Pe Aguilar
No obstante con haber generado miles de desempleos al entregarse la banca a instituciones extranjeras y, posteriormente con la presencia de cajeros automáticos que redujo sustancialmente al personal encargado de las cajas pagadoras y receptoras de documentos y efectivo, así como sujetar a sus ejecutivos de cuenta a lograr aperturas e inversiones por millones de pesos cuando los créditos están totalmente restringidos, sin por ello detenerse en incrementar el número de receptoras utilizando las tiendas como el OXXO para realizar inclusive depósitos y pagos de recibos tanto de luz como de teléfono y otros, ahora cierran sucursales.
Según señalan la inseguridad es la principal causa del cierre de 314 sucursales cuando, sabido es, las instituciones bancarias tienen seguros contra este tipo de acciones que los mantienen debidamente protegidos. La realidad es que se han extendido con las máquinas y con las tiendas de conveniencia en donde también se realizan operaciones que tienen dedicatoria directa para este tipo de instituciones ya que la mayoría se liquida con tarjetas de crédito. Banamex encabezó el cierre con 144 clausuras y esta es, por mucho, uno de los bancos que reporta ganancias multimillonarias al cierre anual de sus ejercicios.
El desempleo que generan se suma al existente con la salvedad de que a la calle son lanzados quienes cuentan con títulos profesionales o estudios universitarios no terminados. Llega a más de 10 mil quienes han perdido sus trabajos desde diciembre del año pasado y recibieron una liquidación que apenas raya en lo legal y sin que tengan quien pueda hacer reclamos colectivos en su nombre ya que, como se sabe, el sindicato de este gremio prácticamente ha sido liquidado y la dirigencia actual se entregó totalmente a los intereses de los insaciables banqueros quienes, al no tener ninguna liga con el país poco o nada sigue interesándoles el futuro. Tan es así que cínicamente reportaron que la “banca está en su mejor momento”, y no puede ser de otra manera al realizar junto con este tipo de acciones cobros de comisiones que son mucho peores que la usura que en algún momento se pretendió castigar hasta con cárcel y con el pago de intereses sobre intereses, formatos que, por supuesto no se aplican en sus instalaciones matrices.

