El volcán social está a punto de desbordarse

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Ilustración: Pe Aguilar

I.- Dicen que los volcanes situados en una misma zona territorial están conectados subterráneamente. Quizá sea el caso del Popocatépetl alias Don Goyo, y el volcán de Colima en actividad simultánea y amenazante, con fumarolas, lanzamiento de ceniza (las de “el Popo” llegan hasta la capital del país) y expulsiones de lava, que tienen en alerta a mexicanos alejados de ellos; aunque no a quienes viven a su alrededor, acostumbrados a convivir con esos fenómenos. Con esos dos volcanes –que se cuenta, son creaciones mitológicas del dios Vulcano–, tenemos el metafórico volcán social-económico formado por la tremenda pobreza, millones de enfermos que atestan los hospitales; millones en el desempleo y los bajísimos salarios y, las crisis económicas del abaratamiento del petróleo, la devaluación del peso y la poca exportación de los escasos productos nacionales. Además de las crisis políticas internas por el mal desempeño peñista, los abusos de los desgobernadores y la corrupción e impunidad (“la percepción”, dijo Peña a los medios de comunicación ingleses, de “que todos los políticos mexicanos son rateros”).

II.- Aunado a todo esto están las próximas elecciones, la violenta inseguridad sangrienta; el problema de Ayotzinapa y, el fusilamiento por militares de presuntos delincuentes, a los que al margen de todo proceso judicial, se les aplicó la pena de muerte. No sabemos cuál volcán estallará primero: los geográficos, o el volcán social-político-económico. Es así que el pintor, poeta y artesano mexicano: Felipe Ehrenberg (1943), acaba de diagnosticar que “la situación de México es altamente explosiva y muy similar a la que precedió a la Revolución de 1910… pienso que estamos en el equivalente, con toda proporción guardada, del año 1908 y todo indica que, tras las elecciones de junio, la represión se va a recrudecer, como pocas veces hemos visto desde antes de 1968; sólo están esperando ser legitimados. El sector que ocupa el poder es gente sin casta. Son personas iletradas, casi analfabetas, que no han leído un solo libro y que no entienden la historia del país. No tienen el menor recato de seguir despojando al país a sus anchas”.

III.- Con voz de profeta, Felipe Ehrenberg supone que estamos sobre un volcán de revueltas y sublevaciones sociales contra el mal gobierno, que se asemeja a los finales del porfirismo, cuando tras su enésima reelección, estalló el volcán de la guerra civil que abortó a la Revolución. Tiene mucha razón el artista. Hay hechos y síntomas de que el volcán acumulando en su interior injusticias, abusos del poder, raterías y pésima y desastrosa conducción de los tres poderes federales, de los municipios y las entidades, está a punto de desbordarse, porque la inseguridad sangrienta no para y narcotraficantes se disputan el poder de sus territorios con lo que detentan el poder del gobierno. Tenga o no Felipe Ehrenberg boca de profeta, lo que sí es verdad es que su análisis-diagnóstico sintetiza lo que tenemos enfrente: ¡estamos sentados sobre un volcán social!, escoltado por dos volcanes que, también, amenazan con estallar.

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