(10 de mayo, 2015).- Tras los hechos ocurridos la mañana de ayer en el Valle de San Quintín, los trabajadores agrícolas de esta comunidad así como diversas organizaciones campesinas reprobaron los actos de violencia y represión que elementos de la policía ministerial y estatal emprendieron en contra de la población.
Al respecto, jornaleros y organizaciones campesinas demandaron al gobierno federal y estatal hacerse responsable de los ataques y brindar la atención médica necesaria a los más de 70 lesionados. Asimismo exigieron dejar en libertad a los 14 detenidos, arrestados desde hace casi un mes.
En tal sentido, Max Correa Hernández, secretario de la Central Campesina Cardenista (CCC) y Fidel Sánchez Gabriel, vocero de los jornaleros de San Quintín, aseguraron que la idea de iniciar el boicot en Estados Unidos sigue en pie. Esta medida pretende evitar la compra de frutas, legumbres y hortalizas que son producidas en esta región de Baja California, como una forma de protesta contra los abusos cometido a los trabajadores agrícolas.
Los representantes de los trabajadores aseguraron que entre el lunes y el martes quedará definida la acción. Asimismo señalaron como responsables de la represión cometida ayer a los jornaleros al gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid; al subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda así como de los agroempresarios.
De igual manera, exhortaron a Miguel Ángel Osorio Chong a atender los reclamos de los trabajadores agrícolas y brindar la atención médica solicitada, así como detener los actos de represión y quitar las órdenes de aprehensión giradas contra los voceros de los jornaleros.
Por otro lado, los líderes recordaron las amenazas vertidas por el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Luis Enrique Miranda en contra de Fidel Sánchez. El vocero dijo que el pasado jueves, el funcionario se comunicó con él para informarle que no acudiría a las negociaciones con los jornaleros, sin dar motivos de peso.
Fidel Sánchez comentó que el subsecretario, en un tono autoritario, le dijo que se presentaría a las negociaciones hasta el miércoles 13 y si no le parecía la decisión “va a llegar el día en que nos veamos de frente y tú no sabes quién soy yo”.
Cabe recordar que la justificación que dio el funcionario federal tras dejar plantados a los trabajadores agrícolas fue que no había transporte para llegar a la reunión, además que no estaba listo el balance del IMSS ni el de la secretaria del Trabajo.


