I.- En su viaje a Italia, sobre todo, Peña presumió a los de la élite que sus once reformas se hicieron con la participación de la sociedad, lo cual es falso. Fueron hechas e impuestas por la élite en complicidad de un “pacto”, entre no más de 50 participantes de las cúpulas del PRD, PAN y PRI, más los invitados de piedra del Panal (el partido de la presa Elba Esther Gordillo, quien a cambio de su apoyo sigue negociando ir a su mansión como cárcel para rehuir su juicio penal y fiscal. Los otros mirones de palo son los delincuentes de los “verdes” que cometieron todos los delitos electorales, sin proceder la cancelación de su registro por órdenes de Los Pinos al INE y al Tribunal Federal Electoral. Pues bien, ya en la Roma milenaria, su representante Matteo Renzi y Peña, compitieron sobre quién le decía al otro los mayores elogios. Ambos se tildaron de “audaces”. Adjetivo utilizado, al menos en lo que hace a Peña, por sus acciones descomedidas, y su negativa a consultar siquiera al SNTE y mucho menos a la CNTE, donde militan los maestros de la disidencia, desde que el profesor Misael fue mandado asesinar por la señora Gordillo y su pandilla.
II.- Más que audacia, fue insolencia y descaro lo de Peña; asesorado por la facción empresarial del júnior Claudio X. González, dueños del monopolio del papel higiénico. Estando ya constitucionalmente aprobadas las consultas populares, ni siquiera consultó a los maestros sobre esa contrarreforma laboral, que es para deshacerse de los opositores y quedarse con los sumisos del SNTE; aunque ahí también hay secciones en rebeldía. Peña trajo a su maestro: Emilio Chuayffet, para que cobrara venganza contra la todopoderosa “líder” Gordillo; y bajando de un avión (al estilo de cuando Salinas tomó venganza de “La Quina”), la tomaron presa hace más de tres años. Está rodeada de lujos, médicos y a la espera de que le permitan irse a vivir a su mansión y dejar que el Panal se convierta en un apéndice del PRI. En su permanencia en la Secretaría de Educación, cada vez más privada y antilaica, Chuayffet se ha permitido soltar sus acartonados discursos de amenazas contra los maestros que no acepten la medida autoritaria peñista.
III.- Dijo Chuayffet que esos maestros “le faltan al respeto a Peña”, que la sociedad representada por ese Claudio X. González, ya no hará más concesiones y que la contrarreforma laboral para cesar a profesores irá hasta sus últimas consecuencias. ¿Falta de respeto a Peña? El caso es que el secretario de Educación Privada —ya no Pública—, agregó que les perdona la vida a los disidentes. Y que las medidas peñistas se impondrán “llueva o truene”. Con su figura de don Susanito —el personaje de Joaquín Pardavé en los filmes que todavía se pueden ver—, creyéndose además Zeus con su voz engolada, pero que no va a ningún viaje porque le da pánico subirse a los aviones, Chuayffet encendió a los presentes en un acto de “Mexicanos por la Educación” de su comparsa X. González, al poner su regordete pulgar hacia arriba como emperador romano para perdonarles la vida a los de la disidencia magisterial. Se veía cómico.

