I.- Está claro, La PGR –ahora de Televisa tras la sustitución de Murillo Karam por Arely Gómez–, absolutamente nada ha hecho, salvo aparentes investigaciones. La desaparición de los 43 normalistas y los seis asesinados hace más de 9 meses en Ayotzinapa, cuya tea de protestas se ha mantenido encendida, es una muestra de que, entretenido en favorecer a los ricos y rateros (como en Sonora Larrea y Padrés, gozando de impunidad), al peñismo no le importa resolver esas desapariciones forzadas. Ha dejado a un lado el problema, como hace con todos los problemas nacionales de competencia federal. Las Comisiones de Derechos Humanos, la Nacional y la Internacional, no han podido penetrar las complicidades federales. Y en casi tres años, la PGR-Televisa sólo se ha dedicado a tratar de que los mexicanos y familiares de las víctimas, olviden los reclamos. Por manifestaciones y protestas no ha quedado. Tampoco por demandas ante instancias mundiales. Pero busca el peñismo hacer tiempo para que su sexenio llegue a su final y entonces: “Tras de mí el diluvio”.
II.- La monarquía presidencial mexicana –del PRI al PAN– no atiende las demandas populares a las injusticias administrativas, judiciales y legislativas; y la petición de solución a los problemas colectivos que le plantea la democracia directa. Es el caso de Tlatlaya, donde se fusiló a 22 detenidos. Es Ayotzinapa, donde emboscaron y secuestraron a 43 estudiantes. Es Acteal, donde por la espalda dispararon a 66 indígenas (Zedillo y Chuayffet los responsables). Es Aguas Blancas. Es El Charco. Etcétera. Indudablemente que hay algo perverso que implica a militares y funcionarios de Guerrero y federales, o no se puede uno explicar por qué no arroja resultados la investigación sobre esos hechos en Iguala, donde los narcotraficantes y otras delincuencias, todos a una (como en Fuente Ovejuna, historia llevada al teatro por el genio de Lope de Vega) llevaron a cabo el drama que tiene a los familiares y a millones de mexicanos, protestando y exigiendo que el peñismo entregue a los responsables. Algo muy grave oculta la PGR-Televisa.
III.- Guerrero fue cuna de la Gloriosa Revolución Democrática de Ayutla y donde Morelos organizó las luchas por la Independencia; pero hoy es una entidad abandonada a la pobreza e injusticias. Allí tuvo lugar lo de Aguas Blancas, El Charco y ahora lo de Ayotzinapa, sin contar los miles de cadáveres sepultados en fosas clandestinas. ¿Qué ocultan los funcionarios de la PGR-Televisa? De Murillo Karam a la señora Arely Gómez, pasando por Los Pinos, las investigaciones son un misterio. Debe haber una complicidad de policías, militares y funcionarios con empresarios que explotan la pobreza guerrerense. Sobre ellos caen las sospechas. ¿Todos a una, como en Fuente Ovejuna, llevaron a cabo lo de Ayotzinapa? El peñismo parece ganar tiempo y que este hecho quede en la impunidad, como otros más. Sólo que los mexicanos, ejerciendo la democracia directa, no dejarán que quienes ejercen la democracia indirecta o representativa se vayan sin haber rendido cuenta y razón de ese aberrante suceso.

