Por segunda vez, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, conocido como “el Chapo”, se fuga de un penal de “máxima seguridad”, sólo que esta vez no lo hizo en un carrito de lavandería como en el sexenio de Vicente Fox Quesada ni del estado de Jalisco, sino a través de un túnel que desemboca en una construcción en obra negra que se encuentra en la colonia Santa Juanita, municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México.
La primera fuga ocurrió el 19 de enero de 2001, con la complicidad de autoridades de diversos niveles y a menos de dos meses de la toma de posesión de Vicente Fox. En aquella ocasión el Chapo escapó del penal de Puente Grande, ubicado en el estado Jalisco, dónde permaneció 8 años recluido, después de haber sido capturado en Guatemala en 1993.
La segunda fuga ocurre justo cuando el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, hacen pasarela sobre alfombra roja en Francia, en una visita de Estado. Es decir, mientras los principales encargados de la gobernanza en México hacen presencia en otro país uno de los narcotraficantes más buscados escapa del control gubernamental.
Y no sólo eso, no se escapa como ya se dijo en un simple carrito de lavandería sino que se da el lujo de hacerlo a través de un túnel cuya entrada, un orificio rectangular de 50 por 50 centímetros, se encontraba en su propio baño dentro de la regadera. Dicho corredor tiene 1.70 metros de altura, 80 centímetros de ancho, una longitud aproximada de 1,500 metros y cuenta con ventilación e iluminación. Dentro del túnel se encontraron instrumentos de construcción, tanques de oxígeno, una motocicleta adaptada con rieles, entre otros objetos. http://revoluciontrespuntocero.com/el-chapo-guzman-se-fugo-del-altiplano-por-un-tunel-rubido/ Esta vez, el narcotraficante sólo permaneció preso, en el penal de El Altiplano menos de 16 meses, tras su captura el 22 de febrero de 2014.
El escape del Chapo pone en cuestionamiento el andamiaje gubernamental del gobierno que presume estar dando una batalla frontal y certera en contra del narco y el crimen organizado. Tanto a nivel federal como estatal y lleva a preguntarse cómo puede fugarse un reo de alta peligrosidad de uno de los penales supuestamente mejor vigilados del país sin que de por medio existan actos de corrupción de las autoridades involucradas pues cómo es posible que nadie se diera cuenta de que se construía semejante obra de ingeniería. Pero sobre todo, si ya se había evadido una vez porque ahora no se implementaron nuevas medidas de seguridad para evitar que repitiera la hazaña.
El asunto no es menor en un contexto de desgobernabilidad en varias partes del país, donde además se suman problemas tan acuciantes como la violencia en contra de la población civil, en general, y de las mujeres, en particular. Es el caso del Estado de México, donde se ubica el penal de donde ahora se escapa el Chapo.
Esta fuga nubla el nuevo anuncio de Eruviel Ávila Villegas sobre su decisión de solicitar que en su estado se active la “Alerta de Violencia de Género” (AVG), (acción que sólo puede realizarse desde la Secretaría de Gobernación) http://www.animalpolitico.com/2015/07/el-gobernador-del-edomex-pide-alerta-de-genero-para-11-municipios/ después de que por más de siete años se negó la gravedad del problema de violencia en contra de las mujeres. Hasta hoy se cambia de opinión ante la constante presión ejercida por grupos de la sociedad civil, como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) http://observatoriofeminicidio.blogspot.mx/ , que desde 2008 solicitó que se decretara la alerta de género en territorio mexiquense, sobre todo por el número de homicidios cometidos contra mujeres y la desaparición de niñas y jóvenes en la entidad.
Se solicita se declare la alerta de género en los once municipios con más altos índices delictivos, a saber: Chalco, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Toluca, Tultitlán y Valle de Chalco, mediante un discurso http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/07/09/eruviel-avila-solicito-una-alerta-de-genero-para-once-municipios-del-edomex-8573.html en el que se afirma que no es el Estado de México la entidad donde más se violenta a las mujeres, yendo en contra de los datos que desde hace tiempo demuestran lo contrario. http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/edomex-entidad-donde-se-registra-la-mayor-cantidad-de-delitos-snsp.html
La enorme crisis de inseguridad que se vive en el Estado de México, no se refleja sólo en la citada fuga del Chapo, sino en las cifras que permiten conocer el grave problema en que se ha convertido la violencia en contra de las mujeres, por citar un ejemplo. De acuerdo con el OCNF, tan sólo de 2011 a 2013 se registraron 840 asesinatos de mujeres, de los cuales únicamente 145 fueron investigados como feminicidios, y entre 2011 y 2012 la procuraduría local (PGJEM) informó que desaparecieron 1,258 mujeres, de las cuales más de 53% tenía entre 10 y 17 años de edad. http://mexico.cnn.com/nacional/2015/07/10/el-edomex-se-tardo-en-reconocer-la-violencia-contra-las-mujeres-dicen-ong Tan sólo en el municipio de Ecatepec, en el año de 2014, según la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), hubo 400 niñas y adolescentes desaparecidas en esta localidad y las cercanas de Tecámac, Chimalhuacán y Nezahualcóyotl. Hasta este 2015 no se cuenta con la suficiente voluntad política ni con investigadores preparados y comprometidos que puedan parar esta cadena y detener a los causantes de tan terrible daño.
A estos datos habrá que agregar aquellos referidos a la inseguridad en general, de acuerdo con los cuales el Estado de México es la entidad donde mayor número de delitos se cometieron en 2014, al acumular 240 mil 833 denuncias ante el Ministerio Público. De éstos, hubo 4443 denuncias por homicidio, 200 por secuestro y 1,104 por extorsiones. Ambos datos fueron proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad. http://secretariadoejecutivo.gob.mx/docs/pdfs/victimas/Victimas%20publicacion%20dic%2014.pdf La tendencia se mantiene en lo que va de 2015.
Pero lo que hace de la fuga del Chapo y la violencia en contra de las mujeres un par de hechos dignos de ser recalcados, no es solamente su trascendencia y las implicaciones sociales de tales eventos, ni tampoco la incapacidad, ineficiencia e ineficacia o contubernio de las autoridades estatales y federales, sino que éstos ocurren justo en la entidad federativa donde tiene su asiento el grupo político que gobierna México y de donde podría salir el próximo primer mandatario. Planteado este escenario vale la pena pensar si las aspiraciones de Eruviel Ávila para ocupar la presidencia de la República, concuerdan con las necesidades de seguridad y justicia de la población y si, efectivamente, el político mexiquense podría resolver a nivel nacional el problema de la violencia e inseguridad que no ha podido contener a nivel local.
Desde esta perspectiva cabe preguntarse si la estrategia seguida por los diversos gobiernos, tanto a nivel federal como estatal y municipal, es la adecuada para frenar la extensa e intensa ola de inseguridad que hace de la población en general reo de las acciones del crimen organizado. Hace prudente también cuestionarse sobre los resultados que de manera continua el gobierno federal y los estatales informan a la población de la baja en las tasas que miden la incidencia de los delitos que sufren mexicanas y mexicanos. Igualmente, obliga a pensar que mientras el primer mandatario y sus invitados, como el secretario de Gobernación, reciben honores en otras naciones, ésta enfrenta eventos únicos como la fuga del Chapo o la cotidiana arremetida de la delincuencia organizada en contra de la población más vulnerable como son las niñas y las jovencitas.
Todo lo anterior lleva a preguntarse por el estado de las instituciones de seguridad y justicia, por el grado de penetración de la delincuencia y el narco en ellas, por los niveles de corrupción y contubernio que permiten fugas como la aquí relatada y la comisión de delitos tan aberrantes como la trata de personas, los secuestros, los homicidios, el trabajo y la prostitución forzada. En este tenor es imposible ignorar que la justicia de la Ciudad de México se desistió de ejercer acción penal en contra del ex líder priísta Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, sobre quien pesan serias acusaciones por haber convertido las oficinas del PRI capitalino en el lugar desde el cual operaba una red de prostitución de mujeres jóvenes. La acción de la Procuraduría capitalina, el apoyo de su propio partido y la indiferencia del gobernante local Miguel Ángel Mancera, otro “presidenciable”, ponen de nuevo a las instituciones en entredicho.
Así planteado, podría preguntarse finalmente si siendo el Estado de México, centro de operaciones del grupo en el poder, una muestra del desgobierno ¿qué puede esperar el resto del país?

