(06 de septiembre, 2015).- Más de seis mil refugiados de diversos países, incluido Siria, llegaron a varias ciudades alemanas, que ven como una opción tras abandonar sus países de origen y cientos de ellos, haber permanecido por varios días en Hungría donde no fueron bien acogidos por las autoridades.
Los primeros trenes llenos de refugiados llegaron a Múnich. Ahí las autoridades locales se organizaron para recibirlos, rodeados de ciudadanos que con letreros en las manos les dieron la bienvenida. Alemania y Austria acordaron permitir el ingreso de los refugiados procedentes de Hungría, en vista de la situación que se vivía en aquella nación.
Pero la mayoría de los refugiados han visto a Austria sólo como un lugar de paso; dos decenas de personas han pedido asilo, pero la mayoría prosiguió su camino a Alemania, que tiene contemplado “repartir” a los refugiados en su territorio tomando como base el sistema cuotas, determinado en la Fórmula de Königstein, que toma en cuenta a la población y los ingresos fiscales de los 16 estados federados.


