(12 de septiembre, 2015).- Joel Guerrero Juárez, director general del el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) busca ampliar de dos a cuatro años la presencia de instructores comunitarios en las poblaciones rurales más empobrecidas y aisladas del país, donde ofrecen servicios de educación inicial, prescolar, primaria y secundaria, pero el 22 por ciento de los 49 mil instructores comunitarios abandonan cada año las aulas antes de concluir el ciclo escolar.
A 44 años de su fundación, el personal de la fundación está sometida a la violencia y amenazas, así como a la falta de infraestructura escolar y carencia de condiciones mínimas de alimentación y vivienda en las comunidades rurales, por lo que cubrir estas necesidades es un “peso muy grande.”
Al conmemorar más de cuatro décadas de servicio educativo, anunció que se presentará una propuesta al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, a fin de incrementar los recursos que cada mes recibe un instructor por su labor educativa, a fin de pasar de mil 200 a 3 mil pesos, además de facilitar su acceso a modalidades a distancia o semipresencial para cursar una carrera universitaria.
Guerrero Juárez señaló que a diferencia de este año, en el que contó con 5 mil 600 millones de pesos, para 2016 se proyecta un recorte de 600 millones, así como la desaparición de recursos destinados a escuelas regulares, como parte de un modelo educativo compensatorio, así como para infraestructura escolar.
Consideró que no tener fondos para infraestructura significa “no disponer de aulas, baños ni condiciones adecuadas para el aprendizaje”, aunque indicó que el Conafe también recibirá recursos del programa creado a partir de la reforma educativa para atender algunas necesidades básicas de infraestructura como baños y techos para los planteles.
No obstante, indicó, es necesario atender retos urgentes, pues muchas comunidades rurales rechazan el servicio del Conafe porque “no tienen para atender las necesidades del joven instructor”, quien después de permanecer un año en la comunidad puede recibir becas de estudio por 30 a 60 meses.
Actualmente, señaló, el organismo atiende a 63 mil comunidades rurales, donde viven 800 mil niños y adolescentes. En 35 mil de ellas se ofrecen servicios de prescolar, primaria o secundaria.
Mejorar las condiciones de los promotores de educación inicial, quienes reciben 800 pesos mensuales por su labor con padres de familia para la atención adecuada de los niños de cero a tres años, “también es necesario, porque lo que queremos es que tanto los instructores como los promotores pasen más tiempo en la comunidad.”


