(15 de septiembre, 2015).- En pleno siglo XXI y en un país donde su mandatario se jacta de haber disminuido la pobreza extrema, 15 bebés de menos de un año han muerto por desnutrición y negligencia médica en la región de la Montaña Thachinollan, Guerrero.
La información la dio a conocer el director del Centro de Derechos Humanos de dicha demarcación guerrerense donde ocho de los decesos se dieron paradójicamente en el Hospital de la Madre y el Niño Indígena de Tlapa.
En Chilpancingo, donde junto con la dirigencia del Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña presentó un informe a dos años de la devastación que causaron la tormenta Manuel y el huracán Ingrid, desmintió la cifras difundidas por la Secretaría de Salud del estado, según las cuales en los seis meses recientes fallecieron sólo seis menores en el nosocomio mencionado, dependiente del gobierno federal.
Aseveró que Tlachinollan ha documentado los decesos de 15 infantes en Acatepec, Cochoapa, Copanatoyac y Metlatónoc, entre otros municipios. “Hemos visto negligencia médica y ocultamiento del problema. Hay trato discriminatorio a las familias indígenas”, reprochó.
Mencionó que el centro de derechos humanos apoyó a nueve familias para comprar los ataúdes padera los pequeños, “pero el problema es que los alcaldes se han desentendido de la salud de las familias indígenas; la Secretaría de Salud sólo está pendiente del servicio médico y la CDI (Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas) y la SAI (Secretaría de Asuntos Indígenas) no tienen recursos y en contadas ocasiones apoyan”.
Comentó que el personal del Hospital de la Madre y el Niño Indígena de Tlapa argumentó que los menores murieron porque llegaron desnutridos y no se podía hacer más. “El personal regaña a los papás, sobre todo porque no hay formación de los médicos”.


