(26 de octubre, 2015).- Tras el desenlace del huracán Patricia, pronosticado erróneamente como el más peligroso de todos, Enrique Peña Nieto aseguró en la reunión de empresarios en la Cumbre de Negocios, que la unión que se formó en la sociedad mexicana y “la fe ayudó a que hubiera saldo blanco.”
La alerta roja se dio la semana pasada en los estados de Colima, Michoacán Jalisco y Nayarit debido a que Patricia había “alcanzado” una categoría 5, la alarma fue emitida principalmente por Peña Nieto y la Comisión Nacional de Agua (Conagua), vía Twitter.
Patricia el viernes 23 de octubre al llegar a tierras jaliscienses registró una pérdida de intensidad de casi el 50 por ciento, expertos del Centro Nacional de Huracanes (por sus siglas en inglés CNH) explicaron que se debía a la disminución de la presión atmosférica de la altura.
Para Peña Nieto aún falta la versión de los especialistas que informen sobre los factores o circunstancias que concluyeron con un fenómeno de menor impacto al esperado, aunque sin duda para él la acción y la fuerza de las oraciones y rezos de los creyentes propiciaron en gran medida que Patricia tuviera una disminución de categoría.
Peña Nieto utilizó el concepto de “unidad” y “organización” como una fuerza que evitó el desastre, sin dejar de lado el mensaje a las y los mexicanos de “escuchar a las autoridades”y “no referirse sólo a los problemas sino a las soluciones en México”.


