(04 de Noviembre, 2015).- A 13 meses de su asesinato, este día exhumarán los restos del estudiante normalista de Ayotzinapa Julio César Mondragón en el panteón del municipio de Tenancingo, Estado de México, quien fue desollado la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
A petición de la familia de la víctima asisten siete expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), otros siete de la PGR (incluidos especialistas en fotografía y video forense) y cuatro integrantes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), quienes harán únicamente trabajo de observación, sin participar directamente en el estudio que se realizará a los restos.
En el funeral estarán presentes representantes de la Procuraduría General de la República (PGR), peritos forenses y familiares del normalista.
La abogada de la familia de la víctima, Sayuri Herrera, aseguró que el peritaje al cuerpo de Julios César Mondragón son ‘‘una victoria en la lucha que han sostenido los familiares por conocer la verdad y combatir la serie de irregularidades que se cometieron desde el principio en la investigación judicial”.
Antes de realizar las acciones aplicarán un protocolo de seguridad específico para que no se preste a malas interpretaciones, pues sólo cuentan con cinco días para evitar que las autoridades que estuvieron empeñadas en el ocultamiento de información hagan alguna maniobra indebida.
Desde hace dos meses los familiares de la víctima negocian con la PGR, por lo que finalmente acordaron realizar las acciones este día.
El cuerpo será enviado a la Coordinación General de Servicios Periciales, en la avenida Río Consulado. Los peritajes acordados se realizarán desde el día 5 hasta el 9 de noviembre.
La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) se hará cargo de los gastos del segundo funeral en el mismo panteón.
Con el peritaje se busca precisar la muerte y la forma en que fue desollado el joven estudiante, pues el primer informe pericial señalaba que el estudiante falleció por una fractura craneal y su rostro fue devorado por la fauna nociva.
Julio César intentó huir de la segunda balacera que arremetieron los policías municipales a la media noche en Iguala, sin embargo, su cuerpo fue hallado al día siguiente en una calle cercana y fue levantado por los servicios periciales.
La PGR atrajo el expediente por recomendación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).


