(06 de Noviembre, 2015).- Omar de la Torre, jefe de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob), reconoció que el programa “Frontera Sur” se creó en un ambiente de autoritarismo abuso hacia los migrantes.
El funcionario federal admitió que no hay claridad sobre el rumbo del programa, por lo que ha causad confusiones negativas.
Por su parte, Emilio Álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo que la aplicación del programa integral de la frontera sur, que ha significado el incremento de las fuerzas armadas en esa zona, ha provocado el surgimiento de nuevas rutas de migración que aumentan la vulnerabilidad de los indocumentados centroamericanos.
El representante de la CIDH señaló que el organismo ha mostrado su preocupación en torno a la política migratoria que ha implementado el gobierno mexicano, por lo que se incrementó la presencia de las fuerzas armadas en la zona, aumentó el número de retenes, se reasignaron más de 300 agentes del Instituto Nacional de Migración y se impidió a los indocumentados abordar el tren que los lleva al norte del México.
Álvarez Icaza expuso que los migrantes centroamericanos han tenido que pagar entre 500 y 5 mil dólares para que los dejen pasar por México.
Asimismo, señaló que los migrantes han encontrado nuevas rutas viajan por mar hasta Oaxaca y de ahí avanzan hacia Guerrero y Michoacán. Como ya no se les permite abordar el tren, también caminan de manera paralela a la vía del ferrocarril, y eso está generando que grupos de delincuentes los asalten o violen a las mujeres.
Urgió a los gobiernos de México y Estados Unidos a aplicar medidas regulatorias para impedir más violencia y abusos a los derechos humanos de los migrantes centroamericanos.


