(17 de noviembre, 2015).- El Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) por medio del cual, trabajadores agrícolas mayoritariamente de Guerrero, Guanajuato, San Luis Potosí, Oaxaca y Michoacán, van a trabajar legalmente a Canadá, están expuestos a un sin número de violaciones en sus derechos laborales y humanos. Esto porque el programa no les permite el acceso a la salud, ni a la la justicia o a la protección social.
“El modelo actual se encuentra caracterizado por un clima de miedo y dependencia extrema del empleado” dijo sobre el programa Andrea Gálvez, miembro de la Unión de trabajadores de la alimentación y comercio de Canadá (UFCW).
Gálvez también hizo hincapié en que el gobierno mexicano debe ejecutar mecanismos que permitan capacitar a los empleados y brindarles seguridad social de la que carecen en ambos países. Y es que aunque su mano de obra le genera a Canadá 4.5 billones de dólares y beneficia también a México con las remesas “no están protegidos por ninguno de los esquemas de seguridad social”.
Otro problema, es que los empleados, con tal de no perder su única fuente de ingreso, no denuncian las violaciones de las que son víctimas, y al no haber un mecanismo regulador, los empleadores pueden o no cumplir con el reglamento.
Con información de Reforma


