(23 de noviembre, 2015).- La Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) , junto con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), elaboraron un estudio microbiológico donde examinaron 122 muestras de agua envasada en garrafones de 20 litros, provenientes de 111 pequeñas purificadoras ubicadas en las 16 delegaciones de la Ciudad de México.
Según el comunicado de prensa que la Institución difundió: “Los análisis mostraron que 69 muestras contenían coliformes totales (Escherichia coli, Klebsiella, Enterobacter y Citrobacter), 23 fueron positivas para coliformes fecales (Escherichia coli principalmente) y sólo 30 pasaron la prueba satisfactoriamente”.
En dicho comunicado, manifestaron que incluso, la calidad del agua de la llave es mejor en comparación al encontrado en las purificadoras: “para tener un parámetro de comparación los investigadores tomaron muestras del agua potable en casas de diferentes delegaciones del Distrito Federal y encontraron que la de la llave cumple con las normas oficiales y su calidad es superior a las plantas potabilizadoras analizadas”.
El costo del agua embotellada en estos pequeños negocios es considerablemente menor al de las grandes empresas embotelladoras, pero también las condiciones de salubridad pueden ser precarias, ya que: “por un costo relativamente bajo adquieren los equipos e instalan empresas purificadoras inclusive en casas particulares sin las condiciones adecuadas para tal fin, además su personal no realiza el proceso conforme a la Norma Oficial Mexicana 201 sobre productos y servicios. Agua y hielo para consumo humano, envasados y a granel”.
Los científicos hicieron un llamado a la población a tener más cuidado en dónde obtienen el vital líquido.


