(29 de noviembre, 2015).- Senadores del Partido de la Revolución Democrática y el Partido del Trabajo (PT), responsabilizaron a Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública, y a Enrique Peña Nieto de la violencia contra los maestros y declararon el “fracaso” del gobierno federal al tener que recurrir a la Policía Federal (PF) para aplicar la evaluación docente.
Los senadores exigieron a los dos funcionarios de alto nivel frenar el hostigamiento y la persecución contra los maestros ya que ningún modelo educativo puede imponerse a través de la fuerza pública, “situación que no pasa en otros países”, recalcó el senador panista Javier Corral.
Por su parte Manuel Bartlett, senador del Partido del Trabajo cuestionó, “qué puede decirse de un presidente y su secretario de Educación, que llevan a miles de policías para obligar a los maestros oaxaqueños a someterse a ridículos exámenes, que sólo servirán para despedirlos luego”.
En Oaxaca desplegaron a casi 5 mil elementos de la PF para poder “garantizar la evaluación docente”, pero no para ofrecer a la sociedad un ambiente de estabilidad social, al haber dos enfrentamientos entre policías y maestros, el segundo provocado por “infiltrados”.
Bartlett detalló que la reforma educativa propuesta por Peña tiene el objetivo de privatizar la educación, uno de los puntos principales de la lucha magisterial, y aseguró que ante situaciones precarias, las y los maestros intentan cumplir su función de enseñar aunque las condiciones sean deplorables en muchas instalaciones educativas del país.
El militante del PT dijo que la ausencia de diálogo con los maestros y aplicación de la evaluación a través de la fuerza pública, sólo es una estrategia donde se criminaliza el movimiento magisterial y se somete a integrantes, en el caso de Oaxaca, de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Corral concluyó que los hechos violentos ocurridos el día de ayer en Oaxaca sólo demuestran la incapacidad del gobierno, y que el objetivo que tiene de desmantelar la protesta, sólo le ha dado más poder y fuerza, incluso para “radicalizar sus métodos de lucha”.


