(01 de diciembre, 2015).- El día de hoy el Senado aprobó la Ley de Transición Energética, con 90 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones, es una ley para “proteger los negocios y no al medio ambiente”, acción del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), quienes han cedido ante la presión empresarial, denunciaron Manuel Bartlett y Dolores Padierna, ambos militantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
A pesar de los reclamos al priista David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía del Senado, quien afirmó haber tenido reuniones en privado con cúpulas empresariales sobre la ley que al final las benefició, se aprobó la ley energética la cual ha sido regresada a la Cámara de Diputados.
Con esta ley se reducen las obligaciones de las empresas nacionales y extranjeras, y se propicia la explotación para generar energía eléctrica en 2016; las compañías contarán con un lapso de 4 años para adquirir Certificados de Energías Limpias, lo que implica que en ese plazo no habrá sanción por daños al medio ambiente.
Penchyna respondió ante las acusaciones del PRD que el lunes que se aprobó el dictamen, ellos no estuvieron presentes, a lo que Padierna aseguró que el presidente de la Comisión de Energía había retrasado la reunión en varias ocasiones hasta que la canceló.
En lo referente a la reunión “informal” que tuvo el jueves pasado con directivos del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y la Cámara Nacional de la Industria del Acero Canacero, Penchyna contestó que no era culpa suya que los empresarios no los hubieran invitado.
Bartlett declaró que debe aplicarse la ley contra Penchyna quien violó la ley al reunirse con los cabildeos sin avisar y les debe una respuesta por dicha acción “indigna”.


