(08 de diciembre, 2015).- La reforma política del Distrito Federal, aprobada en la Cámara baja, resta autonomía a la Ciudad de México porque el 40 por ciento de los diputados de su Asamblea Constituyente serán puestos al “dedazo”, lo que significa que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Peña Nieto elegirán a una bancada contraria a los deseos de los ciudadanos, declaró Martí Batres, líder local de Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
La Asamblea Constituyente el próximo año se conformará en las elecciones, estará compuesta por 100 diputados, 60 elegidos por los mismos legisladores, 14 diputados federales, 14 senadores, 6 representantes de Enrique Peña Nieto y 6 representantes del gobierno de la Ciudad de México.
Martí Batres expresó que el 100 por ciento de los diputados elegidos deberían ser seleccionados por la sociedad mexicana ya que esta reforma política debería ser una buena noticia para las y los capitalinos porque “han aumentado la autonomía del DF, las libertades, la democracia participativa, pero en este caso, la reforma misma constituye una contradicción ya que en lugar de fortalecer la autonomía del DF, se entrega a los poderes de la Unión el control de la Asamblea Constituyente para decidir la Constitución”.
Batres junto al secretario de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, llamaron a los diputados a discutir este jueves el dictamen hecho sobre la reforma política en el DF y votar en contra de ésta.
Por su parte el diputado perredista, Jesús Zambrano, acusó a Morena de crear “sospechosismo” en torno a la reforma de la Ciudad de México.


