(22 de diciembre, 2015).- El domingo se llevaron a cabo las elecciones en España, con una novedad importante: el avance de la ciudadanía a través de opciones como PODEMOS y CIUDADANOS. Si bien son partidos políticos, han logrado presentarse como opciones distintas frente a la vieja forma de hacer política.
En México sucede algo similar. La clase política ha caído en un descrédito que ellos aun uno pueden medir…pero intuyen un desastre para sus intereses y actúan en consecuencia.
La reforma política que dio paso a las candidaturas independientes, puso a los partidos la golpiza de su vida en el estado de Nuevo León. No la vieron venir, se sintieron seguros de su vieja táctica de compra de votos y nunca midieron el hartazgo. Surgió un candidato de historial priista, pero con una historia de vida capaz de “exorcizar” el PRI de cualquiera. Jaime Rodriguez Calderón, mejor conocido como El Bronco, sufrió como alcalde de García, Nuevo León, ataques a balazos a su persona, la muerte de su hijo, el secuestro de su hija casi bebé, el asesinato de su director de seguridad pública y luego… la terrible impunidad. Como consecuencia se hartó.
Más allá de una evaluación a su gobierno que lleva dos meses y medio, la hazaña electoral debe llamar la atención y dar esperanza a los ciudadanos. El Bronco arrancó la campaña a gobernador sin recursos, sin televisión, sin spots de radio y con todo el sistema en contra. Pasó de un 3 por ciento de preferencia electoral a un triunfo de casi el 50 por ciento de los votos, lo que significó que ni sumados PRI y PAN pudieron alcanzarlo. Insisto, no estoy evaluando su gestión de gobierno.
Como reacción inmediata de la clase política, corrieron a aprobar en los Estados Leyes AntiBronco para tratar de frenar o inhibir esta opción en las futuras elecciones. Pusieron requisitos ridículos : deben conseguir entre dos o tres por ciento de firmas de apoyo de entre los ciudadanos inscritos en el padrón electoral, eso está bien, pero tener que llevarlos a las oficinas de los Institutos electorales locales para firmar frente a la autoridad hace imposible el registro. Imagínese usted que para dar una firma de apoyo a un candidato independiente, en lugar de que se la pidan y usted acepte y firme en su casa o en algún espacio público por el que usted vaya pasando, tiene que pedir permiso a su trabajo y trasladarse el día y hora indicado, quizá a horas de distancia de la oficina electoral distrital y hacer largas filas para firmar. Ahora imagine que para ser candidato a gobernador de Michoacàn requiere la logística para recabar en esas condiciones más de 60 mil firmas o para ser candidato a gobernador de Quintana Roo, requiere llevar a 24 mil personas a ese tortuosos trámite.
El que con leche se quema hasta al jocoque le sopla, y los diputaditos y senadorsitos se asustaron tanto con el Bronco que ahora se pasaron de precauciones y como ejemplo tenemos que en la naciente democracia de la Ciudad de México, la cosa está peor. De los 100 diputados que serán parte del Congreso Constituyente, la clase política anquilosada y desprestigiada pondrá a los 100, pero según ellos, pueden participar candidatos independientes. Mire usted, Peña Nieto y Mancera tienen derecho a designar diputados, El Congreso de la Unión también y así por dedazo serán diputados 40. Los otros 60, serán por elección, pero a través de los partidos políticos, porque para que alguien sea Constituyente Ciudadano requiere reunir 75 mil firmas, sólo para registrase en la contienda,¡cuando una diputación en la Ciudad de México se gana con 20 mil votos! Absolutamente absurdo. No los dejarán competir.
Por supuesto, de inmediato se hicieron pronunciamientos de protesta por grupos y organizaciones que pretendían participar y a las que se les quiere cerrar la puerta en unas condiciones terribles de inequidad. Seguramente será impugnada la reforma y esperemos que los tribunales hagan su tarea y emparejen el suelo.
Pero mi pronóstico para el 2016 es que habrá candidatos independientes en los 12 estados con elección, no cuento Colima, porque allí ya están los candidatos definidos. Los candidatos independientes surgirán y se organizarán para sortear los obstáculos legales y sufrirán el acoso y la oposición del gobierno.
Los candidatos independientes pueden convertirse en una fuerza pacifica e imparable.
La razón es sencilla: la historia no se detiene, y la impunidad, corrupción y ceguera de la clase política tampoco para, el cinismo nos tiene hartos y nos impulsa a buscar cambios para lograr el empoderamiento de la ciudadanía.
Por otro lado, los partidos no cambian, sus aguerridos militantes, los de abajo, los que están en los estados, en los pueblos, son los que conocen a los líderes y sus historias. En una simulada democracia, las dirigencias convocan a asambleas de partido para designar a sus candidatos, la gente participa y luego, lo de siempre, son ignorados y se decide en el centro del país, en los comités ejecutivos nacionales, donde se llega a acuerdos casi siempre de imponer a la esposa, novia, hijo, hija o compadre del dirigente. Ante esto la militancia se fractura y ellos mismos buscarán con justa razón otra opción, como es apoyar a su gallo en una candidatura independiente.
La política debe ser dignificada, no es mala en si misma y además es necesaria. Está bien involucrarse en la vida publica y está bien aspirar a gobernar. Los activistas de Facebook, los que son incapaces de meterse, caminar, opinar , defender, organizar, y decidir, critican que se busque ganar un puesto político, sin saber que nunca hay vacíos de poder. Si no se pelea ocupar el espacio de decisión, lo ocupará el narco como sucede en mi querido Michoacán, o lo llena la ineptitud y la maldad como sucede en el gobierno federal.
Por ello no debe extrañarnos que ex militantes de diversos partidos compitan en candidaturas independientes, eso es normal, pues somos los que andamos en el ajo, y en todos lados hay gente decente, y también gente de lo peor. Muchos de ellos son bien intencionados y se sienten capaces de hacer el enorme esfuerzo de ir contra corriente, eso tiene mucho mérito. Muchos otros no ganarán o simplemente usaran la opción independiente para asustar a sus partidos con fracturas y luego obtener algo en la negociación, los chantajistas profesionales.
Pero para lograr las firmas y una campaña exitosa sin partido ni estructura, se requiere gran liderazgo regional y una imagen limpia, porque la ciudadanía no será a obligada a apoyarlos.
Será por ello muy interesante el escenario político del 2016, habrá de todo. Alianzas horrorosas del PRD y PAN, avance de MORENA, las tradicionales tranzas del PRI y su incondicional Partido Verde y además estarán los independientes.
Estas elecciones son un escalón para las de 2018 y deben despertar el interés de todos, pues el país se nos va de las manos y es el único que tenemos.


