(10 de enero, 2016).- “Los Zetas trabajaban dentro de los penales, hacían lo que querían. El asesinato de más de 150 personas en el Cereso de Piedras Negras, entre 2008 y 2011, es una muestra del dominio que el crimen organizado tuvo en los centros de readaptación social de Coahuila”, afirma Silvia Ortiz Solís, coordinadora de Grupo Vida, asociación civil de familiares de personas desaparecidas en Torreón y otros municipios de la Comarca Lagunera.
Explica que dichos homicidios, en Piedras Negras es reflejo de la corrupción y de la impunidad, ya que al final “a eso se reduce todo”. “Los Zetas tenían gente para cubrir los espacios de los detenidos cuando salían para hacer sus fechorías y al volver mataban a los que estaban dentro.
Es una atrocidad lo que hicieron, saber que ejecutaron a 150 personas dentro de un reclusorio es increíble; no obstante, ahora queremos saber quiénes eran y dónde están, eso lo debe aclarar la autoridad” exigió.
De acuerdo con una investigación de la Procuraduría General de Justicia del Estado, entre 2008 y 2011 Los Zetas asesinaron dentro del Cereso de Piedras Negras a más de 150 personas que secuestraron en municipios del norte de Coahuila, entre ellos Piedras Negras.
En los hechos están involucrados internos del reclusorio. La indagatoria señala que la mayoría de los fallecidos eran miembros del crimen organizado, pero esto último no convence a los activistas de derechos humanos y a quienes buscan a sus familiares, y temen que alguno de ellos haya sido una de las más de 150 víctimas.
“Que estaban ligados al crimen organizado es un argumento que siempre ponen las autoridades, pero no significa que así sea. De mi hija (Silvia Stephanie Sánchez Viesca, desaparecida desde 2004) muchas veces han dicho que era novia del Lazca (Heriberto Lazcano, fundador de Los Zetas) y se trata de una estrategia para vincular a nuestros seres amados con los criminales.
No dudo que algunos hayan sido (miembros de la delincuencia), pero aunque fuera así nadie les da derecho a quitarles la vida; nadie tiene derecho a asesinar, se supone que para eso existen las leyes”, dijo.
Según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria que en 2011 elaboró la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) fueron precisamente los datos del Cereso de Piedras Negras los cuales no se incluyeron debido a que el gobierno de entonces impidió el acceso de inspectores y visitadores.
“No hubo condiciones para llevar a cabo la visita”, informó la CNDH, cuyos enviados sí lograron entrar y observar en los reclusorios de Saltillo (varonil y femenil) y el mixto de Torreón. En el estudio de ese mismo año, los visitadores consideraron que en los Ceresos de Saltillo y Torreón tampoco había condiciones elementales de gobernabilidad.
Fue entonces el 17 de septiembre del 2012 cuando los asesinatos se dieron a conocer en el Cereso de Piedras Negras quedó en evidencia el 17 de septiembre de 2012, cuando 131 internos se fugaron con la ayuda de sicarios que les facilitaron la huida en camionetas y camiones.


