(12 de enero, 2016).- El papa Francisco publica radiografía de la “lacra” de la corrupción a semanas de visitar México, en su libro-entrevista “El nombre de Dios es Misericordiosa” el cual salió a la venta en 86 países y donde se encuentra el capítulo “Pecadores, sí. Corruptos, no”, donde hace una crítica fuerte a quiénes son y lo qué representan los corruptos.
“El corrupto no conoce la humildad, no se considera en necesidad de ayuda, lleva una doble vida (…) No se debe aceptar el estado de corrupción como si sólo fuera un pecado como cualquier otro”.
Para Francisco la corrupción representa uno de los peores pecados porque es una costumbre mental y una manera de vivir, “el corrupto es el que peca y no se arrepiente”.
La visita del pontífice a México está programada para el mes de febrero, país en donde se cometen al día 200 millones de actos corruptos según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO); las personas que más cometen los actos delictivos son los funcionarios públicos y los políticos.
Hasta octubre de 2015 el 72 por ciento de la sociedad mexicana y latinoamericana opinó que el gobierno de Peña Nieto es corrupto, lo que no permite un avance económico y genera un descontento social, donde las personas que están en el poder hacen todo lo posible por generar el mayor número de ganancias para ellos mismos con los recursos del pueblo.
Entre los actos corruptos en los que se ha visto envuelto Enrique Peña Nieto, se encuentra el caso de la Casa Blanca, propiedad con un valor de siete millones de dólares los cuales fueron destinados a Grupo Higa, uno de los principales beneficiarios del gobierno de Peña desde que era gobernador del Estado de México, acto corrupto donde la prensa y especialistas consideraron que provocaba la dimisión del presidente.
Otro caso es el de la empresa OHL con el gobierno priista del Estado de México, donde se han desviado millones de pesos, el último descubierto en pasados días donde se registró el gasto de la empresa por más de un millón de pesos en Estados Unidos con cargo a la deuda pública del Edomex, donde el único beneficiado es el gobernador de la entidad, Eruviel Ávila.
A ellos se suma que durante los tres años de gobierno de Enrique Peña Nieto el país se ha endeudado con el contrato y desperdicio de más de 2 billones de pesos; situación que ni siquiera provocaron los gobiernos priistas de Luis Echeverría y José López Portillo, denunció Andrés Manuel López Obrador, cantidades millonarias donde los principales beneficiarios son las empresas trasnacionales.
Y si es cierto que la corrupción no es un problema exclusivo de México la impunidad sí lo es.


