(12 de enero, 2016).- Por una inadecuada y mala atención médica que violó los derechos humanos a la protección de la salud y a la vida, una mujer de 78 años de edad perdió la vida en julio de 2013 en la Unidad Médica Rural 290, en el municipio de San Simón Almolongas, Oaxaca, caso por el que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación dirigida a José Antonio González Anaya, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La mujer presentó una marca en su mejilla derecha, la cual le provocaba comezón, por tal razón acudió a la Unidad Médica Rural 290 para que un especialista la diagnosticara y tratara.
En el centro de salud del IMSS fue atendida por un médico quien le diagnosticó urticaria, a pesar de conocer que su paciente tenía antecedentes de asma bronquial y tenía en ese momento dilatación de los bronquios y bronquiolos en campos pulmonares y la frecuencia cardiaca baja.
El médico vía intramuscular aplicó hidrocortisona, después de 10 minutos la mujer presentó alergia generalizada, la cual puede llegar a ser mortal; intentó maniobras de resucitación pero no funcionó por lo que solicitó una ambulancia que llegó 10 minutos después, quien la llevó al Hospital del IMSS en Miahuatlán, a pesar de que la mujer ya había fallecido.
El médico aun con el conocimiento del historial de la paciente pudo haber diagnosticado de manera oportuna la anafilaxia, por lo que es responsable de la muerte; la CNDH solicitó la colaboración del IMSS para presentar la denuncia ante el Órgano Interno de Control en el IMSS y la Procuraduría General de la República (PGR) contra el doctor.
La CNDH instó al IMSS a reparar el daño al hijo y los familiares de la agraviada, lo que incluye un pago de compensación y atención psicológica.
Además en base a la Ley General de Víctimas deben inscribirlos en el Registro Nacional de Víctimas para que tengan acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.
Por otra parte se solicita al personal médico de la Unidad Médica Rural a entregar una copia de su certificación y recertificación ante los Consejos de Especialidades Médicas, las cuales acreditan que están actualizados, que tienen los conocimientos necesarios y la experiencia para brindar la ayuda médica necesaria; a ello se suma la impartición de capacitación y formación en materia de derechos humanos.


