(24 de enero, 2016).- En Casas Grandes, Chihuahua fueron secuestrados por militares Nitza Paola Alvarado Espinoza, José Ángel Alvarado Herrera y Rocío Irene Alvarado Reyes, hecho que sucedió en diciembre de 2009 y por el cual los familiares de las víctimas exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) interrogar al coronel Elfego José Luján Ruiz, sentenciado a 33 años de prisión, y a sus cómplices, para que informen sobre la ubicación de los cuerpos de los 3 jóvenes y así poder enterrarlos.
La hermana de Nitza Paola, María Alvarado, denunció para La Jornada que aunque hay avances en la sentencia del coronel y los soldados, por lo delitos de homicidio calificado, tortura e inhumación clandestina de cadáver, aún falta justicia porque no están los cuerpos, y ella y sus familiares tuvieron que irse a Texas por las amenazas de muerte que recibieron después de denunciar a los militantes del Ejército.
Nitza Paola se comunicó el 13 de febrero del 2010 para pedir auxilio, llamada en la que alcanzó a decir que estaba en las instalaciones militares, al instante se escuchó que la golpeaban y desde entonces no saben nada de ella, describió María.
Además para mayo de 2014, cuando ya se encontraba en Texas, María se reunió en El Paso con funcionarios de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación, a quienes sólo les interesaba saber dónde estaba su familia.


