Por: Enrique Legorreta
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Uno de los principales retos en el segundo periodo de Barack Obama al frente del gobierno de los Estados Unidos, es la situación de los migrantes, ‘un dolor de cabeza‘ que prometió atender desde su campaña en 2008.
El principal opositor en este tema es el Partido Republicano, quien ha puesto trabas votando en contra de propuestas para atender este problema social, pero ahora sus legisladores se pronunciaron a favor de que los inmigrantes que no cuenten con papeles puedan adquirir la naturalización como parte de una reforma integral, en lo que parece un movimiento para estrechar lazos con el grupo demócrata.
Bob Goodlatte, presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja, y el legislador puertorriqueño Raúl Labrador, expresaron que los inmigrantes sin papeles tengan la posibilidad de adquirir la residencia permanente una vez que obtengan un estatus provisional al aportar sus datos biométricos a las autoridades.
Goodlatte señaló que tener un sistema que permita legalizar el estatus de los inmigrantes, es posible. “Son buenas oportunidades que podríamos evaluar”.
Por su parte, Raúl Labrador indicó que “Podemos decir en la legislación que antes de que alguien reciba beneficio alguno se debe de analizar el aumento de seguridad en la frontera, estas metas deben alcanzarse. Si no se alcanzan, nadie comienza a recibir beneficios”.
Estos hechos se suscitaron después de que cientos de inmigrantes en situación irregular fueran liberados gracias a los recortes en el gasto público.
El portavoz del presidente Barack Obama, Jay Carney, dijo que la Casa Blanca no fue consultada sobre la liberación de migrantes, pero describió a los liberados como “detenidos de bajo riesgo que no son delincuentes”.
En los Estados Unidos existen varias asociaciones que brindan ayuda a los migrantes y a sus familias, pero aún está latente lq resolución de un problema que se ha ido postergando.


