(02 de Marzo, 2018).- Luego de la declaración del policía Rubén Pérez Andrade que reconoció que estuvo presente en el asesinato e incineración de los cinco jóvenes en Tierra Blanca, Veracruz, los padres de las víctimas aseguraron que aún tienen esperanza y será lo último que mermará en ellos.
“Nosotros lo estamos tomando como una declaración más; hay que esperar a que siga el curso (de la investigación) porque tenemos otras declaraciones aparte de la que hace esta persona. Tenemos que tomarlo de esa forma porque la investigación va proseguir y con base a la investigación que se sigue podremos al final saber qué tanta certeza dan las declaraciones de este personaje” dijo Bernardo Benítez Herrera, uno de los padres de los cinco jóvenes desaparecidos.
El padre del joven desaparecido Bernardo Benítez Arróniz, de 25 años de edad, recordó que aún falta analizar los restos hallados en el rancho “El Limón” y detener a los autores materiales e intelectuales de la desaparición.
“Para nosotros no es concluyente (la declaración). Cuando tengamos todos los elementos se podrá sacar una conclusión y hasta entonces podremos dar validez a la declaración de este octavo policía, que no es concluyente. La fe y la esperanza será lo último que merme en nosotros” expuso el padre de familia, de acuerdo con el diario Reforma.
El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Roberto Campa Cifrián, explicó que el policía detenido relató que los jóvenes fueron golpeados, asesinados y calcinados.
Las investigaciones han señalado que los policías estatales formaban parte de la misma organización del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y no los entregaron a integrantes del crimen organizado como aseguró el fiscal estatal.
“No entendemos cómo el resto de los policías que estaban a cargo de comandante Marcos Conde Hernández, no están también señalados como partícipes, cuando es obvio que si el mando ya aceptó y hay además un testigo de que en realidad formaban parte de la banda, los 30 y tantos subalternos deberían estar también en la cárcel” sostuvo el padre de familia.
Una de las hipótesis iniciales señala que los jóvenes pudieron ser confundidos con miembros de alguna organización criminal al viajar en un vehículo con vidrios polarizados y con placas del Estado de México, por lo que pudieron ser asesinados y calcinados, luego de la denuncia presentada por los padres de familia.


