(12 de marzo, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- En agosto del año pasado, el regidor Jesús Alaín Anzueto Robledo fue víctima de un atentado en el municipio de Comalapa, Chiapas. Los hechos sucedieron al salir de su domicilio. En aquella ocasión, fue su chofer quien perdió la vida luego de recibir varios disparos, los cuales el político pudo evadir. A inicios de este marzo, volvió a ser víctima de un atentando, esta vez sí fue asesinado.
Un comandante policiaco, quien ha preferido omitir su nombre, narra a Revolución TRESPUNTOCERO que “ese atentado fue quince minutos antes de las nueve de la noche, frente al salón Fary, el regidor iba manejando su camioneta, cuando según información en nuestras manos, fue emboscado repentinamente, por sujetos fuertemente armados, quienes abrieron fuego directamente contra él, estando en una posición justo de lado izquierdo del conductor”.
Asegura que, según la necropsia, las balas que atravesaron su cuerpo eran de calibre 9 milímetros, cuyos impactos alcanzaron las costillas de la víctima, quien al instante perdió la vida cayendo sobre los asientos delanteros; de inmediato los sicarios se dieron a la fuga, y no se pudo ubicar la dirección en la que escaparon. Al conocer el hecho, la familia de Anzueto Robledo, mencionó que podría ser un móvil político, “ya que tenía diferencias con el actual alcalde, pues el hoy occiso le pedía rendición de cuentas y transparencia, lo que molestaba constantemente al edil”, dice la fuente.
Mientras las autoridades llegaban al lugar de los hechos y examinaban la zona y la escena, comenzaron a buscar en las áreas cercanas. Alrededor de las 11 de la noche, personal de la Policía Especializada de Comitán, recibió una llamada anónima en la cual se denunció, que de aquella comunidad habían salido cuatro vehículos compactos en convoy, y que al parecer a bordo de dichos vehículos se transportaban personas armadas, aunque no se especificó si conocían las identidades de los pasajeros.
Esto llevó a desarrollar un operativo con elementos de la PEP, PEF y Mando Único del municipio de La Trinitaria a la altura de la entrada principal, “donde interceptaron a cuatro vehículos que iban con exceso de velocidad, sin respetar los topes que se encuentran en la zona. Les pidieron se detuvieran y después de esto, bajó de una de las camionetas, una persona que se identificó como José Antonio Aguilar Lucas, y mencionó que era el presidente municipal de Frontera Comalapa. Él iba acompañado por Katia Castellanos Gordillo, su esposa, y sus 2 menores hijos; Valeria Emiliano y Julián Aguilar Castellanos, también los acompañaba Ovidio Gutiérrez Vasquez, secretario particular del edil”, añade la fuente.
Comenta que en los otros vehículos los ocupantes se identificaron como: Emir Maldonado Díaz, Uver Daniel Hernández Alcázar, Alber Ramírez Camas, Víctor Hugo Martínez Ruíz, Roberto Escobar Marroquín, José Antonio Jiménez Chame, Ociel Morales Hidalgo, José Uver López Camas y José Santiago Guillén, todos procedentes de Frontera Comalapa.
Las instrucciones del Fiscal de Distrito Fronterizo Sierra, eran que todos fueran llevados a la Fiscalía de Distrito para rendir declaraciones, en relación al homicidio de Alain Anzueto Roblero, quien era ex-candidato a la Presidencia Municipal del municipio de Frontera Comalapa por el PVEM.
Por su parte, la Policía Especializada detuvo a otras dos personas, que se dijo eran probables responsables de estos hechos. Sus nombres: Manuel “A” conocido como “El Poblano” quien se desempeña como director de limpia en ese Ayuntamiento e Ignacio “N” quién, hasta ese momento, era el asesor de Aguilar Lucas.
“El municipio de Frontera Comalapa, en Chiapas es tierra de nadie. Ahí matan en despoblado. Por eso ahí, a esa zona, Velasco Coello no se acerca, sabe que ahí es también tierra de sicarios que asesinan a sueldo, de día y de noche, en cualquier calle de la comunidad, todos callan, porque pueden ser los siguientes. Ahí, mujeres, hombres, menores de edad, conviven en medio de las balas, rodeados de masacres cada vez más públicas.
En algunos casos, la colusión entre policías y delincuencia, y en otros el miedo a los grupos delincuenciales, hacen que como resultado, que cualquiera puede asesinar frente a las puertas de las oficinas y sean los últimos en enterarse de los hechos. Son incapaces de detener a un solo culpable. Sin embargo, las víctimas siempre son civiles inocentes sin justicia, cada día hay más muertos por fuegos cruzados incontrolables. Hablamos de asesinatos colectivos”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO, la investigadora social Roxana de los Santos, especialista en antropología social.
La antropóloga, quien ha realizado investigaciones sobre seguridad social en dicha comunidad, asevera que “la frontera sur es el lado más olvidado de México, por lo que no se tiene conocimiento del número de muertes que han padecido por ‘venganzas políticas’, ahora más que nunca las redes sociales están haciendo el trabajo de difundir, pero el homicidio del regidor no es caso aislado, sin embargo el que sea un político, no significa, que en una comunidad con aquella, tan lejana e invisible pueda haber justicia.
Los criminales asesinan a políticos, sociedad civil y otros sicarios, así a diario, pero pocos lo saben, casi nadie conoce la desgarradora tragedia de Agua Zarca, una población cercana a los límites con Guatemala. Luego de un enfrentamiento entre grupos de narcotraficantes, un gran número de personal quedaron tirados sobre varias extensiones de tierra, se encontraban cadáveres dispersos entre uno y otro país, de lo cual no se supo, mucho menos se puede hablar de justicia.
El salvajismo es por parte del gobierno, la justicia llega hasta donde su visión dice y como ésta es muy reducida, millones de mexicanos en tierras lejanas son víctimas del narco, de los políticos sicarios y de quien quiera matar impunemente”.
Desde diciembre pasado, la ola de violencia que deriva en homicidios en el municipio de Frontera Comalapa se intensificó, este tipo de muertes violentas han cometido contra personas que se encuentran dentro de sus domicilios, en carreteras, en la vía pública, sin que exista ningún temor de apuntar con un arma, porque se cree que las policías estarán “alerta”.
“Esta ola de violencia es imparable, pero ni siquiera se ha intentado establecer un mecanismo de ayuda y combate, con protección a la comunidad, pocos de los políticos se enteraron rápidamente y si lo hicieron fue porque se trataba de un regidor y un presidente municipal, de lo contrario el hecho no hubiera tenido, lamentablemente, una búsqueda de justicia”, agrega la especialista.
Hasta el momento, la Procuraduría General de Justicia de Chiapas ha realizado cateos a cinco propiedades de Aguilar Lucas, quien sigue estando detenido por el delito de secuestro y ser el principal sospechoso del asesinato de Jesús Alaín Anzueto Roblero, teniendo ya el auto de formal prisión.
La PGJE, ha dado a conocer que Aguilar Lucas, no presentó pruebas para derribar las acusaciones por parte del Ministerio Público por el delito de secuestro en agravio a Ludwin Moreno Salas, por lo que podría tener un nuevo cargo en su contra.



