Por: Valentina Pérez
Tw: @vpbotero3_o
Asociar la menstruación a los cambios de humor y a los cólicos es algo cotidiano, pero la trampa está, precisamente, en pensar que el dolor siempre debe acompañar al sangrando.
Los cólicos menstruales podrían ser una sintomatología de la endometriosis -la hinchazón excesiva del endometrio- que, por sobrepasar su lugar habitual, afecta otros tejidos y provoca los dolores extremos que muchas veces inhabilitan a la mujer cada 30 días.
La endometriosis es una enfermedad de las mujeres jóvenes y la problemática radica en la falta de diagnóstico oportuno porque sus síntomas se enmascaran con el dolor menstrual, son mujeres en plena edad productiva y reproductiva; la endometriosis puede llegar a causar problemas de infertilidad -40 por ciento de riesgo-.
Las estadísticas concretas de casos en México ni a nivel mundial se contabilizan, sólo existen aproximados de que una de cada 10 mujeres la padecen -200 millones en el mundo-. El rango de edad más susceptible de sufrirlo es de 25 a 35 años de edad.
Las pacientes cada vez son más jóvenes y se ha encontrado relación de la prevalencia de endometriosis con el inicio de la vida sexual a menor edad y a la postergación del embarazo.
Los expertos calculan que casi el 60 por ciento de las mujeres que sufren de cólicos extremos y sangrado abundante pueden tener endometriosis. Un diagnóstico oportuno –que se confirma con laparoscopía- reduce las posibilidades de infertilidad así como el dolor y el sangrado abundante.


