(20, junio, 2016).- El gobierno mexicano no hace caso de las órdenes que hace casi seis años le dictaminó la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que repare los daños ocasionados por el caso de una indígena de Guerrero que fue violada por soldados del Ejército en 2000.
De acuerdo con la Organización del Pueblo Indígena Mephaa, en medio de una serie de irregularidades de la empresa solapadas por el Gobierno estatal, por lo que hasta ahora sigue sin funcionar la sentencia realizada desde el 30 de agosto de 2010 donde se obligaba a cumplir una serie de medidas que incluían, además de una disculpa pública para la indígena Inés Fernández.
Según denuncias de Obtilia Eugenio Manuel, dirigente de la organización, la promesa del entonces Secretario de Gobernación Alejandro Poiré de implementar 15 acciones de atención a las mujeres de esta región indígena siguen sin consumarse y la violencia física y psicológica contra este sector continúa.
El 6 de marzo de 2012, Poiré le ofreció una disculpa pública a Inés Fernández en el Zócalo de Ayutla de los Libres, y colocó la primera piedra para la construcción de las obras.
El edificio que se encuentra en el barrio de San Felipe fue terminado en diciembre de 2012, pero a la fecha no ha arrancado operaciones.
Recordar que Inés Fernández fue violada frente a su hija de 9 años por tres soldados del Ejército en la comunidad de Barranca Tecuani, que de Ayutla para llegar ahí se hacen tres horas en vehículo en un camino de terracería.
A la fecha el gobierno mexicano ha incumplido medidas para reparar el daño ocasionado además de que las autoridades estatales hicieron caso omiso de la denuncia presentada ante el Ministerio Público del Fuero Común


