spot_img

En rancho y hotel de alcalde priista, francotiradores y federales se resguardaron y dispararon en la masacre de Nochixtlán

- Anuncio -

 (08 de julio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Apostaron los francotiradores en dos accesos, uno fue por la carretera y otro que tiene acceso directo a la entrada del centro de Nochixtlán, donde está el hotel Juquila y una casa de los aliados del ex presidente municipal priista. De inmediato llegó la población en apoyo a los aproximadamente 150 participantes del bloqueo de ese día.

Comenzaron a visualizarse granaderos que venían de Oaxaca, hacia el puente donde pasa la super carretera, ahí los federales se extendieron en forma de ‘abanico’, aún escondiendo a los que tenían armas, “esto empezó aproximadamente a las ocho de la mañana, el contingente era pequeño, aproximadamente 100 o 150 personas al frente, los federales llegaron a atacar, no hubo ningún trato, donde regularmente te dicen ‘vamos a desalojar tienen 15 minutos para que se retiren y si no lo haces vamos entrar por la fuerza’, este tipo de mecanismo ya no lo están implementando.

Nosotros teníamos una voz de alarma, en caso que algo sucediera, eran tres cuetes; uno significaría estar alerta; dos, que había una contingencia menor; y tres cuetes, que ya nos estaban atacando las fuerzas de la seguridad pública y se necesitaba el apoyo de la gente, después se tocaron las campanas en las cuatro capillas y la iglesia principal, como era día de plaza se dio la orden a todos los vendedores que levantaran sus productos porque iba haber un enfrentamiento, pero no se sabe quien les avisó, posiblemente gente del ayuntamiento que buscaba tener el campo libre para atacar”, narra a Revolución TRESPUNTOCERO bajo condición de anonimato, un maestro que participó ese domingo en la defensa a la altura del hotel Juquila.

Cuando en la población llegó como apoyo ya llevaban algunos implementos –cuetes- para poder contener los ataques de los federales, aunque el gas era incesante. El enfrentamiento fue piedras – gases – piedras – gases, “todos creíamos que eran balas de goma, fue en ese punto de las carreteras que se dieron los primeros caídos, ahí estaban los francotiradores, a uno le dieron en la frente, después llegó el primer helicóptero a abastecer de más gases y de ahí descendió el equipo de gendarmería, que se distinguen de los granaderos por su vestimenta, cascos camuflados y la manera en que se acostaron -en abanico- inmediatamente adoptando una posición para disparar”, argumenta el maestro.

IMG_0528

Que a su vez explica que quienes se mantenían a la derecha tenían armas con mira microscópica, es decir un rifle de asalto. Los heridos y los muertos comenzaron a ser cada vez más visibles y mientras el ataque se desarrollaba, comunidades bajaron en defensa del pueblo, llevando no solamente piedras, tubos y palos, sino también ambulancias, porque además, el ayuntamiento de Nochixtlán en ese momento negó la ayuda a los afectados.

Las ambulancias no llevaban doctores y tampoco paramédicos, solamente eran un medio de transporte, pero a éstas se unieron taxis voluntarios y carros de particulares decididos a ayudar al pueblo en general que estaba siendo atacado con disparos de arma de fuego, “nosotros nada más levantábamos a los que podíamos y los colocábamos en las cajuelas, o ambulancias, todas las comunidades vecinas llegaron de auxilio, y mientras unos defendían, otros levantaban heridos y fallecidos”, asevera el maestro.

A 19 días de la masacre, Nochixtlán no ha perdido su tranquilidad, al menos eso se aparenta en las calles, aun cuando se ha convertido en una mezcla de ruinas, heridos y cadáveres.

IMG_0521 (1)

El maestro “Alfredo” (quien decidió cambiar su nombre por seguridad), lleva ejerciendo su profesión desde hace 15 años, en nivel preescolar en una población indígena de Tlantongo, Oaxaca –a una hora de Nochixtlán-. Aquel domingo 15 de junio no se encontraba en el bloqueo magisterial, pero regresó cuando escuchó que sus compañeros estaban en riesgo.

“La policía Federal había llegado a desalojar a los manifestantes que estaban cerca de la autopista, corrí hacia el lugar para apoyar a los compañeros y ahí fue que me tocó salir herido por arma de fuego. Primero estaban lanzando gases lacrimógenos pero posteriormente fuimos detectando varias personas heridas.

Aún no sabíamos si eran armas de fuego o balas de goma, pero muchos estaban cayendo heridos o muertos, así fue que muchos carros particulares y taxis ayudaron a trasladarlos de manera voluntaria; conforme iban pasando los minutos pudimos ver que más gente de la población se acercaba a luchar con nosotros fue cuando hubo mayor fuerza y se pudo de alguna manera replegar a los policías hacia el puente”, asegura Alfredo.

IMG_2342

Quien comenta que al llegar al hotel Juquila los elementos comenzaron a disparar “ya más acertadamente con los objetivos más directos, ahí fue cuando se pudo identificar que eran armas de fuego; a mí me tocó en ese momento un impacto de bala en la pierna derecha, así fue como me tuvieron que trasladar en una ambulancia”.

El maestro describe el momento en que la bala penetró la pierna derecha, como un golpe intenso, con una sensación que “algo” caliente le inundaba de la rodilla hasta el pie, segundos después la bala salió y fue así como sintió que se le adormecía la pierna para después brotar sangre de manera incontrolable, mientras sentía pesadez en esa parte de su cuerpo.

Alfredo fue uno de los heridos que alcanzó a llegar a la clínica antes que los federales la cercaran y no permitieran la entrada. En días posteriores siguió asistiendo a atención médica gubernamental, pero dejó de hacerlo porque no tenían suficientes medicamentos y le hicieron comprar lo que necesitaba para la atención de la herida, pese a que a él se le descuenta de su pago una cantidad que cubre gastos de salud.

IMG_0361

“Además de cubrir esos gastos la herida seguía fresca como si no hubiera avance, por lo que tuve que recurrir a una clínica particular, lo cual implicó otro gasto, pero ahí sí me inyectaron contra el tétano, cosa que no habían hecho en la clínica de gobierno. Aunque después me enteré que los maestros habían instalado un consultorio médico gratuito y por eso me decidí a venir.

Muchas veces no se cuenta con el recurso necesario para atenderse, por eso es que vine aquí y con el apoyo que nos están brindando quienes están atendiendo en esta escuela podemos ir mejorando y sin gastos excesivos”, afirma.

Por su parte Sofía, la única enfermera voluntaria que se encuentra en el centro de acopio de la escuela Abraham Castellanos, ubicada en Nochixtlán, declara a Revolución TRESPUNTOCERO que “después de la masacre la información que se tuvo es que sí habían brigadas de salud atendiendo a heridos graves (todos por bala), sin embargo esto no era cierto, lo cual lo supe cuando un compañero me lo informó”.

Sin un colectivo que la acompañara y por “el deber de atender a los heridos”, comenta, decidió ir a la comunidad y presentarse con los maestros como una solitaria voluntaria que se convertiría en la única ajena a los especialistas de gobierno en atender a maestros y civiles, quien hoy sienten plena confianza en ella, más que en cualquier médico o enfermera de una institución gubernamental.

IMG_0501

“Las brigadas de salud no eran permanentes es por ello que yo decidí venir, esta escuela es el único lugar donde se están atendiendo a los heridos, aunque no todos están siendo provistos de atención médica, muchos están en un estado de indefensión consternados e incluso siendo amenazados para que no salgan de sus comunidades.

A esto se suma el temor, porque por un lado es la propia policía, las propias autoridades los que te golpean, las que te matan, los que te quitan y cuando vas al servicio médico del gobierno se supone que ellos son quienes deben de dar parte al ministerio público cuando llegan lesionado a un balaceado, es un absurdo y hasta un insulto, la gente que ha venido a atenderse aquí es porque saben que no se les va a cuestionar en ningún momento”, comenta Sofía.

Las descripciones de aquella escena prolongada durante más de tres horas, tiene distintos ángulos, que siempre finalizan en una misma versión, los francotiradores que participaron en la matanza de Nochixtlán, Oaxaca se encontraban apostados en la azotea del hotel Juquila, donde también se hospedaron elementos de la policía federal, a decir por los trabajadores del lugar, sin embargo, como ha dado a conocer en entregas anteriores Revolución TRESPUNTOCERO, en medio de los granaderos que lanzaban gas lacrimógeno, se resguardaban otros federales con armamento, uniéndose a ellos la gendarmería.

El maestro que participó ese domingo en la defensa a la altura del hotel Juquila, agrega que, Nochixtlán es una comunidad pobre, aunque por intereses del ex presidente municipal priista, quien se encuentra prófugo, se catalogó como “ciudad”.

IMG_0395

“A Daniel Alberto Cuevas Chávez, presidente municipal hasta hace días, le interesaba que le denominaran ‘ciudad’ por cuestión de los impuestos, cuando las colonias están sumidas en el lodo y la pobreza. La situación laboral es precaria y está estancada, no hay empleo y los que hay son mal pagados, donde los sueldos son de 400 pesos a la semana, sin seguro, aguinaldo, vacaciones, tampoco tienes derecho a enfermarte”, asegura el maestro.

Quien también, afirma que la familia del expresidente es repudiada por mantenerse en cargos políticos (diputados-presidente municipal- diputado- presidente municipal), mientras que la comunidad se encuentra en pobreza, es por ello que la población estuvo dispuesta a no votar en su favor, pero “no hubo obstáculo alguno para que ganara”, en medio del rechazo de la gente.

IMG_2307

A esto se suma, que “tiene un rancho en las afueras de la comunidad, fue ahí donde llegaron los helicópteros de la policía y ahí mismo parte de los federales se refugiaron, en tanto que algunos de los francotiradores también se alojaron en el hotel Juquila, edificio que se dice también es de su propiedad, manejado por medio de una prestanombres.

Es ahí donde se sabe se hacen reuniones de elementos de seguridad, por cualquier situación teniendo el respaldo total del gobierno estatal y federal por parte del PRI, es por ello que en la comunidad aunque no hubiera pasado la masacre del domingo, en algún momento le hubiera hecho frente a esta familia porque estamos hartos que se aprovechen, y ese momento se usó para demostrar la ira y el coraje que se le tienen y más sabiendo que ellos le dieron cabida los federales”, agrega el maestro.

Por lo cual Sofía agrega que dicha respuesta es parte, también, de la unión entre padres y familias provenientes de las escuelas comunitarias y/o populares que van surgiendo desde los 90 en donde ambos grupos construyen y crean juntos las instituciones educativas.

IMG_0512

“Lo que hacen contra estas uniones –maestros comunidad- son ataques y eso tiene nombre: es la política del terror que se está aplicando sobre todo el país, no es un hecho aislado la masacre que aquí sucedió, tiene que ver con las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, la tortura todas de la gente a la que llaman común”, afirma.

A Sofía le preocupa cuál es y será la situación de las personas que se mantienen escondidas y no han recibido ningún tipo de ayuda médica, puesto que las heridas por bala se les complicarán, y es que en Nochixtlán tampoco existen quirófanos donde puedan ser atendido de manera urgente quienes necesitan ser intervenidos.

IMG_0510

Ya que los gubernamentales o son exclusivos para quienes tienen un seguro médico -que sí cubra cirugías- o les negarán las intervenciones inmediatas o en todo caso no asistirán por miedo o rencor hacia el gobierno.

 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER