La Secretaría de Marina (Semar) informó que delincuentes que a veces actúan como piratas y otras veces coludidos con los trabajadores, han robado embarcaciones de Petróleos mexicanos (Pemex) que proveen terminales marítimas.
A su vez el combustible que es robado en tierra es traficado a través de embarcaciones para venderlo en Centroamérica.
Asimismo en el tráfico y robo de combustibles en el mar también participan cárteles como el del Golfo y Jalisco Nueva Generación.
Se asegura que desde 2010 un equipo de 450 elementos trabajan en altamar para detectar el tráfico de hidrocarburos; asimismo el informe de la Semar detalló que desde dicho año se ha detectado el traslado de combustible robado en al menos siete embarcaciones que se mueven por el Golfo de México.
En febrero pasado fue detenido en Coatzacoalcos, Veracruz, la embarcación camaronera “Vikingo II”, la cual trasladada 12 mil litros de combustible; pero fue en 2011 cuando Raúl Lucio Hernández tras ser detenido confesó la creación de empresas fantasmas para vender gasolina y diésel a empresarios de de Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica, lo cual le generó ganancias de más de 500 millones de pesos mensuales.


