A dos años del desollamiento de Julio César Mondragón Fontes, estudiante perteneciente a la normal Isidro Burgos, su esposa Marissa Mendoza, reclamó que no existe avance alguno en las investigaciones del caso Ayotzinapa, y que “nuestras autoridades no hayan hecho absolutamente nada”.
Además mencionó que le niegan ‘‘ver el expediente de mi esposo, que está incompleto y resguardado en una bodega que por una tromba se cayó, y ahí está la justicia que nosotros tenemos’’.
Durante un mitin efectuado en el sitio donde presuntamente murió Julio César, la joven dio a conocer que “los del gobierno no se ponen a trabajar, lo único que me dicen es ‘pues ahí están los ayotzinapos’ (término despectivo para los normalistas de Ayotzinapa) dizque para exigir justicia”.
Sin embargo, dijo que continuará participando en la búsqueda de los 43 normalistas y recordó que en septiembre de 2014 ‘‘perdimos a tres compañeros, incluyendo a Julio César Mondragón (así como a Julio César Ramírez y Daniel Solís). Esa noche él luchaba por su vida para seguir en el camino de la educación. Estudiaba en la Normal de Ayotzinapa, donde llevaba escasos dos meses.
Él estaba orgulloso, contento, feliz por haber ingresado a la Normal Rural Raúl Isidro Burgos. Como él, yo también estudio para maestra en la Normal de Panotla (Tlaxcala), y lo estaba apoyando. Julio César era un padre, un estudiante, un compañero, un hijo al que le fue arrebatada la vida”, mencionó Marissa Mendoza.
Por su parte, Máximo Hernández, padre del estudiante normalista desaparecido Carlos Hernández, advirtió al gobierno federal: “Vamos a llegar a la verdad y a castigar a los culpables. El gobierno insiste en engañar a todos los padres de familia y ha pretendido dividir al movimiento. Nosotros sabemos que los 43 normalistas están vivos, y no porque seamos necios.
Como padres de familia sabemos que los chavos están vivos, que se los llevaron las corporaciones policiacas y le quisieron echar la culpa a la delincuencia organizada; por eso vamos a seguir adelante para que nada quede impune”.
Durante la conmemoración de los dos años del caso Ayotzinapa, en Iguala se denunció que hubo operativos de halconeo implementados por sujetos que recorrieron la ciudad.


