Este martes, la Procuraduría General de Justicia capitalina informó que el Juez 51 Penal dictará sentencia condenatoria de 42 años, seis meses de prisión, contra un hombre acusado de haber asesinado a un niño de 9 años de edad con un arma punzocortante causándole una herida en el cuello. La pena para el imputado también contempla el pago de 365 mil 200 pesos, por concepto de indemnización; 4 mil 382 pesos, por gastos funerarios y 57 mil 600 pesos por el pago de la reparación del daño moral.
Mediante un comunicado, la instancia informó que los hechos ocurrieron en la casa del menor ubicado en la colonia Agrícola Oriental, delegación Iztacalco.
La tarde del pasado 13 de enero, un testigo declaró que se encontraba con el hombre imputado un día antes ingiriendo bebidas alcohólicas y cocaína. Dijo que de un momento a otro se fue y posteriormente regresó con la playera manchada de sangre y se metió a bañar.
Posteriormente, el inculpado “llamó por teléfono celular a sus familiares para que le llevaran ropa limpia y un par de tenis, mientras intentó borrar las evidencias lavando su vestimenta, misma que tiró en la azotea del inmueble”.
En su declaración, el presunto asesino reveló que alguien dedicado a la santería “le dijo que un individuo le estaba haciendo trabajos de brujería”, por lo que fue a su casa a confrontarlo. Al llegar se asomó por la ventana y vio que sobre la cama había un bulto tapado con una cobija de pies a cabeza; pensó que se trataba de una persona que buscaba y decidió entrar, tomó un cuchillo que estaba sobre una mesa e hirió al menor, causándole lesiones que le provocaron la muerte, detalló la PGJCDMX.
Al percatarse de los hechos, los vecinos solicitaron apoyo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina quienes detuvieron al inculpado, quien se acogió a la Ley de Protección de Datos Personales, y lo pusieron a disposición de agente del Ministerio Público quien lo consignó por el delito de homicidio calificado.
Durante las diligencias ministeriales fueron encontrados un cuchillo y una segueta en el cuarto de baño donde se había aseado el indiciado, mientras que en la azotea del mismo inmueble estaba una bolsa de plástico con las prendas manchadas.


