(14 de octubre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Disidente es tal vez una de las pocas bandas en el país que mantiene en su esencia al rock. Su música y sus letras son estridentes e inteligentes, generadoras de historias personales, crítica social y ciencia ficción. Conceptos que se mezclan para obtener exquisitas piezas musicales, acompañadas de brillantez estética y originalidad.
Sin embargo en los casi 16 años de carrera, como una banda independiente, que llegó a los escenarios y a los reproductores de discos compactos por su propio mérito, no se han detenido a pensar qué posición mantienen en la historia de la música del siglo XX.
Alejandro Mendoza, guitarra y voz de la banda, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO, que “no es una circunstancia que nos cuestionemos, no pensamos qué somos para México, vamos construyendo con el día a día, creando cosas con lo cual nos sentimos identificados, la filosofía de Disidente siempre ha sido: tocar por el gusto de hacerlo y de la mejor forma.
Sabemos que esto empezó como un hobby pero después se convirtió en nuestro modo de vida. Pero si tuviéramos que ponernos una etiqueta, diríamos que somos una banda de Rock and roll en México que canta en español. Siempre ha sido el reto del idioma. No estamos en contra que las bandas mexicanas canten en inglés, pero nosotros en lo personal si se nos hace importante hacer rock en nuestro idioma, el tipo de rock que a nosotros nos gusta”.
Por su parte, Pedro Mendoza, guitarrista de Disidente, asegura contundentemente, “nos gusta el rock y hacerlo en español. Estamos en nuestro trip de hacer música y conservar a la banda y su esencia”.

Disidente sacará su EP el próximo 28 de octubre, que lleva como título Universo l, del cual se desprende Medieval, su primer sencillo; Su portada, un astronauta, no es más que la realización de un sueño, pues “ambos queríamos ser astronautas cuando éramos niños”, aseguran entre risas.
Sin embargo, la imagen es solamente el escaparate de un material que tiene como principal elemento a la ciencia ficción. Sobre esto, Alejandro, afirma que son fans de este género y el disco, “expresa cómo la realidad está superando, lo que antes conocíamos solamente por medio de la ciencia ficción, al menos para nosotros en la época que nos tocó crecer, a la fecha la tecnología sigue avanzando a un ritmo acelerado, de ahí parte la temática”, afirma.
El título de su primer sencillo se podría contraponer al concepto anterior, en un espacio de época, pues lleva el título “Medieval”, sobre esto, Alejandro comenta que el nombre no fue pensado, “curiosamente cuando estábamos en los demos le nombramos ‘medieval’, no sabemos por qué solamente decíamos ‘esta es la medieval’.
Pero sí tiene que ver con la letra, en el sentido que en algún momento tenemos un pensamiento bastante medieval, creemos que todo gira alrededor de nosotros, eso siempre nos trae conflictos que no tiene porque ser, precisamente de eso habla la canción, de como la falta de claridad a la hora de expresarnos nos llevaba a no entendernos, cuando posiblemente hasta pudimos haber coincidido, pero como no nos pusimos de acuerdo valió todo, y esto puede aplicar a relaciones personales y en cualquier tipo de circunstancia y escenario”.
Es por ello que reitera que en efecto la contraposición se da cuando existen avances tecnológicos pero aún mantenemos, en algunos casos, un pensamiento medieval. Con ello, se conecta el inevitable tema del significado de sus canciones.
“Hoy miraré al cielo hasta quedarme ciego, toma está mitad, tal vez por ti ya no estaré”. La anterior es la frase de una de sus canciones más emblemáticas: Decidir. La cual podría hablar de un amor que se va, o de una manera de hacer catarsis derivado del rompimiento del tejido social, en una colectividad ahogada por la violencia generada en el país.
Disidente crea análisis sociológicos, que se convierten en canciones de rock, generalmente oscuras. Siendo Alejandro quien escribe las letras, asegura que sí realiza “una especie de estudio antropológico”, afirma que para ello, todo el tiempo está observando. Y con el resultado final, en muchas ocasiones el público puede interpretar el significado de una manera ‘romántica’, sin embargo él puede estar concibiendo otra idea, por lo que deja abierta la interpretación, porque, comenta, él sabe cuál es el sentido y el trasfondo.
Pedro Mendoza, asegura a Revolución TRESPUNTOCERO, que es preferible no explicarlas, porque o pierden el sentido, o decepcionan al público que ya tenía otra idea del concepto. “Lo importante es que en nuestra sangre sabemos por qué nació la rola. Finalmente la magia está en no saber qué significa exactamente y cómo alguien lo interpretó”.
En tanto, Alejandro asegura que hay letras que al ser “tan directas no puedes ocultar su significado”. Sobre esto, Pedro recuerda como un ejemplo, su canción: Hasta siempre. “Te escuché decir… Mira el muro de Berlín, como vuelve a suceder. Te escuche decir, hasta siempre, tengo las palabras que escribiste cuando estaba ahí”.
En Youtube existe un video de algún aficionado que tomó la canción y la relacionó con los nazis, pero “nosotros nunca pensamos en eso, pero lo relacionan porque menciona el muro de Berlín”, comenta Pedro. Y es Alejandro quien complementa la idea, afirmando que lo que hizo fue una analogía con lo que en ese momento estaba pasando en Tijuana, cuando quería hacer aún más grande el muro, que divide a México de los Estados Unidos.
Inocente el accidente es relativo aniquílence, noir fatalité… En esta escala de violencia y gas mostaza, quién es el rey. Este es el fin del mundo en un día normal, lo anterior es un fragmento de Escala de violencia, una de las primeras canciones de la banda que, a decir por Pedro, provocó que fueran catalogados de “violentos”, asegurando que promovían ésta, a través de su música.
Una más de sus canciones que también han sido catalogadas como “incendiarias”, es Diablo: Perfecto como un plan de acción, comienza la celebración. Gastaste más de la mitad después te vas a confesar. El diablo hoy viene por ti”.
Alejandro sonríe, para después reír abiertamente, mientras recuerda que con la canción anterior los catalogaron de “satánicos”. “Cada quien va interpretar como quiera, pero en aquella ocasión en un programa de radio de Guadalajara afirmaron que lo éramos, sin embargo, no tenía nada que ver con la canción”, afirma el vocalista.

En definitiva, ambos comentan que todas sus letras hablan del comportamiento humano, “y de repente en algún momento, como decía Pedro, igual puede ser una canción de amor pero lo digo de otra manera, aunque también pueden ser un poco más contestatarias para el gobierno pero lo expreso de otra manera”, asevera Alejandro.
Encuentra la solución, necesito revolución, diez horas de diversión, si, si, si, no es una opción. Vigilan mi juventud, necesito revolución (Revolución), “con esta rola, todos pensaban que estábamos hablando de tomar las armas y hacer una lucha violenta, sin embargo hablamos de un cambio en tu pensamiento, no pierdas el tiempo en cualquier cosa que no te va a dejar nada y no mejorarás nuestra situación. Tanto como banda, así como escritor de las letras, nos expresamos con una perspectiva antropológica, las distintas circunstancias en el día el día de ser humano”, añade Alejandro.
Sobre la voz propia y la identidad conceptual, Pedro comenta que siempre han sido coherentes con sus gustos y los han plasmado en sus discos, puntualmente los gustos visuales, que se reflejan en el diseño de las portadas. Lo mismo sucede en la música “tenemos gustos por ciertos sonidos y por eso tocamos lo que tocamos y como constantemente estamos en esa búsqueda de nuevas ideas, nuestros discos son la captura de lo que estamos pasando en ese momento”.
Por lo que Disidente también tiene baladas, aunque oscuras, no dejan de ser baladas. Como lo es Antes de dormir: “Antes de dormir, dime estamos bien. Mi propia historia que contar y nunca la escribí y nunca la viví”.
“De pronto te sientes muy rockero y crees que todo tiene que ser rápido y veloz, pero en el mismo proceso de creación como banda nos damos cuenta que las rolas están sonando bien, siendo más tranquilas, pero no hemos caído en una categoría donde pareciera que fuera rock pero termina siendo pop. Nosotros somos una banda de rock que podemos expresar desde agresividad felicidad tristeza melancolía”, asegura Alejandro.
Aún estando clavados en su música, Alejandro Mendoza asegura que sí les preocupa las circunstancias en las que vive hoy este país. Por su parte Pedro, comenta que en efecto, provoca coraje cuando no suceden verdaderos cambios que mejoren a México. “No sabemos entonces qué mundo y qué país vamos a dejar, si tuviera hijos estaría preocupado”.
Por su parte Alejandro asegura que “incluso este disco Universo I, tiene una temática que va muy ligada en ese sentido”, posiblemente haciendo referencia también a su tercer track titulado: Maldito País.
Ambos creen que no se trata de armar revoluciones de escritorio, ya que el principal cambio a nivel social es responsabilidad de quienes habitan este país, ya que aseveran, somos una nación desunida, sin respeto hacia los demás.
“Es un caos social, como individuos pertenecientes a un mismo país no hay un entendimiento y mucho menos unión, por eso tenemos lo que merecemos, suena duro pero como colectividad eso es lo que sucede.
Parte de todo este caos se ve reflejado en el concepto del disco, no solamente con referencia México sino también a la circunstancia que padece hoy Estados Unidos, Europa, la manera en que la economía se cae, al final de cuentas se trata del comportamiento social, un estudio antropológico convertido música”, afirma Alejandro. Aunque Pedro deja en claro que no son una banda que nació para proclamar cambios.
Aunque Alejandro sí puntualiza que, el Rock es su arte, pero como persona las circunstancias que suceden les afectan, “como las masacres que suceden en el país, obvio que las pensamos y repercute de alguna manera a la hora de hacer las canciones, porque también eso crea tensión”.
Por su parte, Pedro comenta que en un determinado momento esa misma atención hace que se cree algo que no tenga nada que ver con la realidad, “eso es lo chido de la ciencia-ficción que te olvides un poco de la realidad y te vas a volar con cosas distintas”.
A diferencia de otros materiales discográficos, Universo l verá la luz acompañado por una disquera, la cual será LOV/RECS, a la cual la banda decidió unirse, porque siguen manteniendo el control creativo, “vamos paso a paso y estamos a gusto. Lo que no queremos es arruinarlo y si lo hacemos que sea por nuestras decisiones no por las de alguien más”, asegura Pedro.
A su vez, Alejandro menciona que “la libertad creativa es lo que más hemos cuidado y peleado, en su momento si nos tocó ir con alguna disquera y obviamente lo primero que te dicen es que le van a meter mano a ciertas cosas, y entonces ahí dices tú que no, no te lo permito, por eso como no nos vibraba, no era el momento”. Pedro complementa la idea diciendo que las presiones tampoco permitieron quedarse en una disquera, “te dicen tienes que vender, o te dicen si no llegas a tantas copias te congelamos la banda o tienes que tener un ‘hit’, y yo pienso qué es eso”.
En cuanto a los instrumentos que tocan, Pedro es contundente al asegurar que en su casa había música, rock, guitarras y piano, se decidió por las cuerdas y sumado a la distorsión, provocó que nunca la abandonara, “lo más fácil para expresar lo que pienso es a través de una guitarra”, afirma, en tanto, Alejandro, sabe que es el vocalista de la banda, pero se considera un elemento más.
“No me veo realmente como un cantante más bien me siento como si fuéramos una pandilla, a mí me toca entrar y tirar la primera pedrada y ya luego llegan ellos y empiezan aventar más pedradas”, afirma Alejandro riendo de su analogía. Quien además podríamos considerar el más intenso a la hora de interactuar con el público en los conciertos. Lo cual atribuye a que “esa intensidad se genera porque tú escribes las letras y al escuchar que miles están cantándola y rockeando contigo, eso te hace hacer muchas estupideces en el escenario. Hay veces que si le tengo que bajar tres rayitas”, comenta, nuevamente entre risas.
Los hermanos sonríes y al mismo tiempo aseguran que si no tuvieran esta banda, serían astronautas, por su parte Alejandro comenta que “también podría ser leñador y viviría en las montañas, me late eso. Me hubiera gustado ser chef, cocino más o menos. Sé hacer comida mexicana e italiana (lasagna), si me late esto de la cocina porque sobretodo se me hace muy relajante”. Por su parte, Pedro afirma que hubiera sido director de orquesta, del rock a lo clásico.
Los rockeros, quienes no tienen tatuajes, ni piercing, como se podría pensar, también se les cuestiona si son o no ateos. Ambos hermanos, aseguran al mismo tiempo que no. Como religión tienen el rock’n’roll, comentan, porque todo lo hacen por y para este género.

Sin embargo, Alejandro afirma “no me consideraría un ateo, sí creo que existe un Dios que de cierta manera te da fortaleza, existe algo que te puede cobijar alguna manera. También como banda creemos en la libertad de lo que crea cada persona, pero sin que afecte a los demás siempre. Es muy difícil que la gente lo ve así, el mundo piensa otra cosa”.
Alejandro y Pedro a quienes no les gustan los videos, porque “todo es sobreactuado”, también comentan que su música y letras, son inspiradas en muchas ocasiones por lo que leen. El vocalista ahora mismo está leyendo el compilado de libros de Mi Lucha, del autor noruego Karl Ove Knausgård, con quien se identifica, entre otras cosas por el gusto al rock.
En tanto Pedro, es un asiduo lector de autobiografías, ya que comenta, “te identificas y te das cuenta que pasaron por lo mismo en distintas partes del mundo, en distinto año, pero pensaron lo mismo. Y a veces no te ha pasado, pero aprendes de la experiencia, así lo traduces en tu música”, citando como ejemplo Just Kids de Patti Smith y Waging Heavy Peace: A Hippie Dream de Neil Young.
Así pues, hablar de Disidente es describir una de las propuestas más innovadoras de rock mexicano que se han logrado mantener durante varios años de manera independiente y sin perder la esencia que los caracteriza. Sin duda alguna podemos observar que la evolución ha persistido en cada uno de sus discos, sin que la calidad se altere, por lo que en cada nueva canción podemos reafirmar su estilo propio, como base de un sonido magistral.


