El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México acusó al gobierno de Coahuila de “minimizar y desestimar” el hallazgo de osamentas y fragmentos de huesos humanos en el ejido de Patrocinio, municipio de San Pedro, donde la delincuencia organizada ejecutó a decenas de personas en los últimos años y se encontraron más de 4 mil restos.
Se dijo que la dimensión de las desapariciones en México “ha provocado una situación inimaginable y terriblemente dolorosa”, por lo que se exigió al Ejecutivo estatal actuar con absoluta responsabilidad frente a esta grave crisis y ofrecer las mejores condiciones para la búsqueda.
Por medio de un comunicado se resaltó la dificultad para determinar las zonas del ejido donde hay restos humanos, pues en cada operativo de búsqueda que realiza el Grupo Vida, junto con la Subprocuraduría para Personas Desaparecidas de Coahuila, “los puntos de localización aumentan”.
También se dice que tampoco se puede definir el número de cadáveres, por el grado de calcinación y condición de los restos. “Pobladores del lugar señalan que por años vieron entrar diariamente camionetas y veían hogueras que evidenciaban la quema de personas. También dicen que la quema se realizaba en tambos de 200 litros que utilizaban para incinerar a las personas, para después ser vendidos”, advirtió.
El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México destacó que los familiares de los desaparecidos en Coahuila realizan la labor de búsqueda para poder rescatar hasta el más mínimo de los restos, “y así intentar su identificación, considerando la posibilidad de su reconocimiento mediante pruebas de ADN”.
Aún con la denuncia, la Policía Federal, División Científica, “ha abandonado los restos en el lugar, argumentando que no sirven para la identificación”, se mencionó.
Ante la problemática, exigió al gobierno de Coahuila actuar con responsabilidad, respeto y reconocimiento al trabajo del Grupo Vida y reaccionar de inmediato para la identificación certera de los restos y osamentas semicompletas localizadas.
También se demandó generar un informe público sobre fecha y localización de cada uno de los aseguramientos de fragmentos óseos, incluir resultados en términos de fragmentos considerados “sin utilidad”; número de perfiles genéticos con los que se cuenta, los métodos utilizados para recuperar ADN, y el número de personas identificadas.


