Pese a que la reforma en telecomunicaciones las favorece ampliamente al permitirles entrar en el mercado de telefonía e internet dejando intocadas sus actuales concesiones, las televisoras presionaron a los diputados para que quitaran el must carry y el must offer del texto de la reforma.
Las presiones de los cabilderos –tanto de las televisoras como de las empresas de telefonía– provocaron que se rompiera el consenso existente en la Cámara de Diputados para aprobar sin modificaciones la iniciativa de reforma presentada el lunes 11 de marzo.
Además del must carry y el must offer, los aspectos que crearon división entre los diputados fueron el derecho del presidente a dar una opinión no vinculante en el nombramiento de los integrantes del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) y la inversión extranjera en el sector. Debido a esta falta de consenso se acordó pasar para el jueves 21 la votación que debía realizarse el miércoles 20.
Según Ramiro Tovar Landa, académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) entrevistado por La Jornada, los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ya acordaron retirar el must carry y el must offer, lo que permitiría a las televisoras seguir ejerciendo competencia desleal sobre las empresas rivales negándoles el uso de las señales de TV abierta.


