Por: Záyin Dáleth Villavicencio
Twitter: @ZayinDaleth3_0
Para hablar de modernidad en México y de poner en práctica políticas económicas de desarrollo a largo plazo, el sector energético es un factor esencial. En el caso de Petróleos de México (Pemex), lo ideal sería que se le conceda “la autonomía de gestión y autonomía presupuestal”; es decir, urge un cambio de régimen. Así lo consideró el líder moral del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
Si se habla de privatización e inversión privada, dijo: “se confunde la industria petrolera con Pemex. La industria petrolera es mucho más amplia que Petróleos Mexicanos ya que, fuera de las áreas que son exclusivas del Estado Mexicano, hay un vasto campo para todo tipo de inversión, privada, pública y mixta”.
No obstante, dejó en claro que la inclusión del capital privado cabe hasta donde lo permita la Constitución Política. Para hablar de desarrollo, no es pertinente excluir un análisis del futuro de los energéticos en México que, a decir del Ingeniero, se dividen en dos sectores: el eléctrico y el petrolero.
Entrevistado en el marco de la reunión de la Fundación de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), que tuvo lugar en el Centro Cultural Universitario de la entidad, Cárdenas Solórzano amasó un discurso muy relajado, en el que incluso descartó la posibilidad de movilizaciones sociales en contra de la privatización del petróleo.
Actualmente se encuentra en discusión la reforma energética, pero ¿es necesaria para México? ¿En qué términos?
Sin duda es necesaria la modernización del sector, el tener un plan de desarrollo del sector energético que pueda responder a una economía creciente; me parece que tenemos que partir de un planteamiento de poner en práctica una política económica de crecimiento de largo plazo y, en este caso, el sector energético es un factor muy importante.
¿Qué tiene que hacerse? Bueno, en el caso del sector petrolero, lo que se ha venido planteando desde hace largo tiempo y que sí hay coincidencia con visiones políticas distintas, académicas, tecnológicas y empresariales, es la necesidad de que a Petróleos de México se le conceda la autonomía de gestión y autonomía presupuestal.
Este es el primer paso indispensable para que pueda operar como cualquier otra empresa del país, con un régimen fiscal semejante al que tienen las grandes empresas y no con un régimen especial como el que tiene actualmente. Esto, para que desarrolle sus actividades con criterios y visiones empresariales, con una visión de impulso a la industrialización, de apoyo al desarrollo nacional y no con una visión hacendaria como se ha venido manejando desde hace 30 años.
¿Cuándo se llevarán sus propuestas a las cámaras?
Las propuestas están hechas desde enero. Sé que, además de la propuesta que se presentó, se han adelantado ya varias iniciativas de reforma a leyes secundarias. Esto está listo y, seguramente, cuando el caso se discuta, estas iniciativas estarán presentes.
De no considerarse dichas propuestas ¿se prevé alguna situación social como movilizaciones, marchas?
Yo espero que no haya necesidad, nadie está hablando de privatización y, quiénes han hablado de privatización, no dicen de qué se trata.
Se había planteado la Reforma Energética al margen de la Reforma Hacendaria, para que continuara este sector aportando la tercera parte de recursos que recibe el gobierno federal.
Lo indispensable es que se le otorgue autonomía de gestión y autonomía presupuestal, y con esto habría mayores ingresos de las áreas que tienen a su cargo Petróleos Mexicanos. Si esto se concede, habría mayor inversión a la actividad petrolera y más impuestos.
En este sentido ¿hasta dónde frenan el desarrollo del sector el sindicato y su líder gremial?
El que haya un sindicato no me parece malo, al contrario, son derechos bien ganados por parte de los trabajadores, aunque si existe algún caso de manejo indebido de recursos, corresponde al Gobierno Federal poner orden.
Del PRD ni una palabra…
El líder moral del Sol Azteca se mostró parco para responder cómo participará en el proceso de renovación del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de su partido, así como de la necesidad de alternar liderazgos ante los cuestionamientos a la actual dirigencia identificada como “Los Chuchos”; al respecto, sólo afirmó “eso lo tendrán que decidir los miembros del PRD”.
También evitó opinar respecto a los múltiples señalamientos en contra de este instituto político por sus coqueteos con el Gobierno Federal y con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para el tema de las reformas estructurales y el Pacto por México. Tajantemente respondió: “Yo le sugeriría que hablara con quienes hacen esos señalamientos, no con quien no los hace”.
Esto, pese a que el pasado lunes, tras el acto de la celebración de los 75 años de la Expropiación Petrolera, los militantes perredistas abuchearon e insultaron al líder nacional del PRD, Jesús Zambrano, cuando se encontraba en compañía de Cárdenas Solórzano.
Tampoco se atrevió a calificar los primeros cien días de esta administración priista al frente del candidato emanado del PRI, pues azuzó “es muy pronto para hacer juicios definitivos, no haría juicios definitivos de ningún gobierno a cien días de haber tomado posesión”.
Reconoció que las tareas que dejó inconclusas la pasada administración son “difíciles, pues (México) es un país estancado, un país con mucha pobreza, con mucha desigualdad, mientras que en el tema de seguridad hay un grave rezago”, explicó.


