Por: Estela Garrido
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El Museo de San Carlos, enclavado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, reunió 50 piezas del artista valenciano Joaquín Sorolla bajo la exposición Prodigios de la Luz.
Esta muestra pictórica realiza un recorrido por la pintura española en los siglos XIX y XX. Las imágenes que se presentan ahondan en escenas cotidianas de las costas del mar mediterráneo.
Rafael Tovar y de Teresa, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), agradeció la aportación del Museo Nacional de Cuba por las 15 obras que proporcionó para esta exposición, que da cuenta de un período muy importante de la pintura española.
“Es el momento anterior a los cambios fundamentales que tendrá en el siglo XX con el cubismo, con la aparición de Picasso, de todos estos grandes pintores, pero que en la época de Sorolla y sus contemporáneos, marcaron sin duda también a la pintura de su nación. Enhorabuena para el público mexicano”, destacó Tovar y de Teresa.
Sorolla, catalogado de impresionista español, es uno de los exponentes más importantes del luminismo, “obsequiando al público escenas costumbristas, rostros de niños, pero sobre todo escenas en las playas, porque él vivió cerca del mar y trató de captar todo lo que veía a su alrededor. Es una muestra llena de colorido, de ternura, pero además en un estilo que está siendo revalorizado en el gran escenario de la plástica”, señaló Carmen Gaitán, directora del Museo de San Carlos.
Durante el recorrido, el público puede apreciar la emblemática Niña, pintada por Sorolla en 1904, así como Haciéndose a la mar, de 1908. Otras obras que fueron muy celebradas fueron Pescador, Niños en el mar, Niños en las rocas, Jávea, En la playa, Bueyes arreando barcas, Pescadoras valencianas, Estudio de barcas, Barcas playa de Valencia y Tejiendo redes, ésta última del acervo del Museo de San Carlos.



