Por: Valentina Pérez Botero
Twitter: @vpbotero3_0
En México, la tasa de cesáreas rebasa el promedio mundial casi por 10 puntos porcentuales; además de malas prácticas de salud, la cifra refleja un miedo al parto. Mujeres que no quieren pasar por la dilatación, contracciones y posibles rasgaduras, muchas veces desconocen que durante el parto pueden tener un orgasmo.
La idea de científicos estadounidenses como Debra Pascali, coautora de Parto Orgásmico, es que el parto se debe disociar del dolor; que, de hecho, el bebé en su ruta de salida estimula muchos de los lugares que provocan placer por lo que la experiencia, como ya le ha sucedido a muchos madres, se puede transformar en algo totalmente placentero.
A esto se suma que el embarazo llena a la mujer de un coctel de hormonas como endorfina y oxytocina que están relacionadas directamente con el placer y en sí mismas son analgésicas por lo que ayudan a disipar el dolor de las contracciones.


