Este viernes, la PGR contradijo a la Secretaría de Marina y confirmó que “la familia que viajaba en un vehículo en un libramiento de Nuevo Laredo, Tamaulipas, quedó bajo fuego aéreo desde un helicóptero de la Semar”, de acuerdo a información de Reforma.
Horas después de los hechos, Revolución TRESPUNTOCERO presentó en exclusiva la versión de una de las sobrevivientes señalando que desde el helicóptero la familia recibió una lluvia de balazos. Lo que dejó como saldo dos niñas de tres y cinco años muertas además de su madre.
La Marina había asegurado que no realizó disparos desde el aire y que la familia había sido afectada por disparos de los delincuentes. Sin embargo, Anselmo Apodaca Sánchez, titular de la Coordinación de Servicios Periciales de la Agencia de Investigación Criminal, dio a conocer (como justificación) un avance sobre la investigación e indicó que “la familia viajaba sobre el libramiento Luis Donaldo Colosio, en una zona despoblada y con poca visibilidad”.
De acuerdo con la narrativa del funcionario de la PGR, entre la noche del 24 de marzo y la madrugada del 25, elementos de la Marina fueron agredidos por integrantes del crimen organizado con saldo de un efectivo muerto y ocho lesionados.
Las refriegas ocurrieron en tres puntos distintos y están relacionados entre sí.
La PGR halló en esos tres sitios más de 3 mil casquillos que fueron utilizados tanto por los delincuentes como por la Marina, incluso de una Barret calibre .50 considerada antiaérea.
“Se determina que los impactos y sus respectivas trayectorias de los tres vehículos tanto del punto tres (tercer enfrentamiento) y del punto cuatro (vehículo de la familia), se determina que tienen correspondencia con la ubicación en el preciso momento del enfrentamiento situado en el punto tres en el Bulevar Luis Donaldo Colosio”, detalló Apodaca.
“Al momento del enfrentamiento, los vehículos (de los delincuentes) estuvieron estáticos por eso es que presentan diversas trayectorias. Al día de hoy, sabemos que (los marinos) fueron apoyados en ese lugar por un helicóptero de la Secretaría de Marina haciendo un viraje sobre la zona y de esta manera al ser agredidos realizan los disparos; por eso estamos seguros que, al inicio de la agresión, el vehículo de la familia va pasando de una dirección de oriente a poniente hasta el lugar donde fue encontrado”, indicó Apodaca.
El 26 de marzo, la Marina dio a conocer que en relación a los acontecimientos suscitados en inmediaciones de Nuevo Laredo, sus elementos no dispararon desde el aire.
“Y referente a diversas notas informativas publicadas en medios de comunicación y redes sociales, donde se asegura que personal civil ajeno a los acontecimientos fue agredido desde un helicóptero de esta Institución y posteriormente negaron atención médica a la familia, esta Institución aclara lo siguiente:
“Los resultados preliminares de la investigación que desarrollan las autoridades competentes, indica que los impactos de bala que recibió el personal civil fueron a causa de fuego cruzado a nivel tierra y no desde el aire. Asimismo, el calibre de los impactos que presenta el vehículo no corresponden al armamento orgánico con el que cuentan las aeronaves de la Armada de México”, indicó ese día la Marina.


