“En el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto el combate al narcotráfico no dio los resultados que se esperaban, y ahora este delito es sólo una parte de una gama cada vez más amplia de actividades del crimen organizado. El problema se agrava con la impunidad y la corrupción. En el final del sexenio peñanietista el consumo de drogas y los efectos colaterales del narcotráfico siguen en aumento”, es la conclusión a la que llegan los miembros del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi) en el documento Una Estrategia de Seguridad Pública para Proteger a la Ciudadanía, informa Proceso.
Anteriormente Comexi analizó la estrategia de seguridad en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y después sobre el de Vicente Fox, del cual consignó el poco éxito que tuvo en el combate del fenómeno. En cuanto a Felipe Calderón, calificó como “un error el que haya declarado la guerra a los cárteles de la droga sin contar con estrategias de inteligencia”.
Con respecto a las acciones de Peña Nieto, señalan que colocó desde su campaña presidencial el tema de la seguridad como una de las prioridades de su gobierno al asegurar que habría cambios importantes en la estrategia contra el narco, “nada de ello sucedió. Cuando en 2012 el PRI regresó a la Presidencia la inseguridad estaba peor que en los tres sexenios anteriores. Pese a las promesas en materia de seguridad, en realidad hubo pocos cambios de fondo”, afirma el análisis.
El documento del Comexi, señala que la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública federal, la integración de su estructura a la Secretaría de Gobernación (Segob) y la creación de la Comisión Nacional de Seguridad fueron las modificaciones más importantes en la estructura organizacional de las fuerzas de seguridad del Estado, pero “no significaron mayor efectividad en las políticas”.

