Por: Valentina Pérez Botero
Twitter: @vpbotero3_0
La historia involucra dos pares: un par de amigos –los de la idea– y un par de tetas –donde la idea se plasmó. El negocio se concentró en una sugerencia básica ¿Si le quieres decir algo a tu amante/esposo/novio, o él le quiere decir algo a ella, por qué no lo hace a través de un tatuaje temporal en la parte de ella que más le gusta?
A dos tintas, también –negra y rosa– el escote de cualquier mujer –dispuesta a pagar un promedio de 10 dólares por mensaje– puede decir desde “Feliz”, en una, y “Cumpleaños”, en otra; o “Soy tuya/Sé mío” hasta “¿Adivinas?/Estoy embarazada”.
La empresa ta·ta·toos insiste: diversión momentánea y memorias permanentes. Las inscripciones se pueden pegar, visibles ante un escote normal o más resguardadas para asegurar la intimidad del mensaje. Los creadores aseguran que las incitaciones sexuales creativas –en las ta·tas- causará una impresión duradera en el amante.
La página de internet desde donde se ordenan ya tiene su primer modelo en español, “Todas-Tuyas”.






