Por: Valentina Pérez Botero
Twitter: @vpbotero3_0
De la llave para curar la histeria femenina, el vibrador -como medio del orgasmo- se ha convertido en la llave para la autoexploración –sexual y física- de las mujeres. Un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine establece que las mujeres que lo utilizan van más al ginecólogo, se revisan el estado de sus mamas y tienen mayor satisfacción sexual.
En el estudio participaron 3 mil 800 mujeres estadounidenses, de 18 a 68 años, quienes reportaron utilizar un vibrador en un 52 por ciento. El grupo de mujeres que lo usaba, comparado con el que no, tenía un índice más elevado en excitación, orgasmo y lubricación, así como menos sensaciones de dolor al momento de la penetración.
La investigación, realizada por investigadores de la Universidad de Indiana, es la primera aproximación hacia el uso cotidiano del vibrador y su repercusión en la sexualidad femenina. Otro punto que rescatan los directores es que el 83 por ciento lo utilizaba para estimular el clítoris.
Además de los beneficios en la salud y sexualidad de quienes lo utilizan, los científicos también encontraron que, a pesar de que los vibradores asemejan un pene, su uso contribuye a desgenitalizar el sexo: sirve para estimular los genitales y el ano, y para sensibilizar otras zonas. La tecnología puesta al servicio del orgasmo rinde, también, frutos más allá de la sexualidad.


