“Hay un riesgo de que en México las políticas contra la discriminación se conviertan en sólo un paliativo, debido a la profunda desigualdad que existe”, alertó Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
Lo anterior durante su participación en la inauguración del Curso Internacional de Alta Formación (CIAF): “A 15 años de política antidiscriminatoria: datos sociodemográficos, avances y desafíos”.
Indicó que el organismo “está convencido de que se necesita un quehacer institucional antidiscriminatorio que promueva, garantice y proteja los derechos humanos”.
Por ello habló de los tratados internacionales en derechos humanos, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el de Derechos Económicos, el de la Eliminación de todas las formas de discriminación racial y el de la Eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer, entre otros.
Destacó que la adopción de estos tratados comenzó a mediados de los años 60 y se han seguido instalando hasta el siglo XXI, y aunque hay avances respecto a las personas con discapacidad, hace falta proteger más a los miembros de la comunidad LGBTTTI.
Explicó que “esas recomendaciones representan el hilo conductor de abogacía en materia de políticas públicas”, las cuales se complementan con otros mecanismos internacionales de derechos humanos, como las relatorías especiales y los grupos de trabajo, informó El Universal.

