De acuerdo con información de Los Angeles Times, el gobierno de Estados Unidos, otorga las visas S a criminales y asesinos para que testifiquen en el juicio contra Joaquin “El Chapo” Guzmán, convirtiéndose en un salvoconducto para su estancia legal en el país.
Dichas visas son otorgadas como premio final a aquellos que pese haber asesinado a cientos o traficado toneladas de drogas testifican en contra del procesado.
Aunque son contadas las visas S que se entregan cada año, en muchos casos los narcotraficantes o delincuentes podrán obtener la residencia legal y más adelante hasta convertirse en ciudadanos estadounidenses.
Durante la campaña del ahora presidente Donald Trump advirtió que a su país ingresarían criminales violadores y asesinos si aceptaban traficar contra un narcotraficante y aceptaban haber realizado múltiples delitos, ahora reciben el ingreso al país por cooperar como testigo.
“Eso está provocando que cuando testifican hasta añaden más información para hacerlo más espectacular o más impactante para congraciarse con los fiscales y que de esta forma reciban en garantía y en premio la visa S”, publicó el diario.
La Visa S otorga el estatus legal temporal que los coloca en el camino hacia tarjetas verdes y eventualmente hacia la ciudadanía. Sin embargo algunos abogados de inmigración señalan que esas promesas no se materializan, por lo que se les conoce como “unicornios”.
“Todo el mundo sabe de ellas, todos han oído hablar de ellas, pero nadie ha visto una”, dijo Ahmed Hassan, un abogado de inmigración con sede en Washington que ha representado a clientes en varias peticiones de visas S pero que nunca ha tenido éxito.
CCCA.


