En una entrevista para Notimex, los sobrevivientes de la explosión ocurrida en Tlahuelilpan,Hidalgo que se negaron a decir sus nombres, recordaron la tragedia ocurrida.
Los sobrevivientes, esperaban bajo el sol la llegada de uno de sus difuntos, que señalan tenía como última voluntad que todos estuvieran con el “todos somos familia, por eso estamos acá, nos duele y esta es su última fiesta”.
Señalaron a “Chito” un desdentado que vio la muerte de cerca y que apenas toma consciencia de que sobrevivió, aunque en realidad explican todos tienen quemaduras internas.
“Había de todo ese día, familias completas, niños, ese día habían acudido hasta los de los pueblos vecinos a sacar gasolina”
Un muchacho de no más de 30 años, dijo que lamentablemente todos piensan que son huachicoleros, sin embargo, lo que pasó ahí fue una inconsciencia de todos.
Detalló que los huachicoleros operan en las madrugadas y grupos pequeños, es decir no llevan a sus familias.
En la publicación de Notimex, uno de ellos conocido como “El Pirulí” reconoció que fue inconsciencia y que no todos eran huachicoleros.
“La verdad es que a muchos les ganó el afán de querer ir a echar relajo, nunca iban con la conciencia de que esa madre se iba a prender”.
Dijo que fue por medio de redes sociales y llamadas que se enteraron que había gasolina y antes de la explosión, habían pasado cuatro horas y nadie les dijo nada.
Recordaron que primero había 25 soldados, y posteriormente llegaron contingentes con más elementos del Ejército mexicano, el primero de ellos se quedó resguardando, sin decir nada a los que estaban presentes.
Más tarde llegaron grupos de más soldados para tratar de controlar u persuadir a las personas que se alejaran del sitio, pues debido a la exposición de los gases de gasolina ya estaban mareados, sin embargo no pudieron dominarlos porque eran muchos.
“Usted dígame si las señoras con sus niños se van a andar arriesgando a ser huachicoleras, fue la necesidad, vieron la oportunidad y acudieron”, señaló otro habitante conocido como “el Veracruz” que consideró todo fue un accidente.

Otro testigo, conocido como “El Moles” también fue a los campos de alfalfa y dijo que el aroma de combustible, ocasionó el desmayo de muchas personas, el también se sintió aturdido y prefirió salir de la zona, porque había tanta gente que no se podía hacer nada.
Recordaron que a “El Matrix” quien fue sepultado días atrás solo alcanzó a llegar a la camioneta con el cuerpo hecho jirones donde estaba su papá y le pidió que cuidará a sus hijos.
“Ante ello, ahora aseguran que todos somos huachicoleros, que somos la vergüenza de México, pero no es cierto, apuntó otro de ellos al decir que esto nunca se nos va a olvidar, todos lo vamos a recordar siempre”.
Afirmaron que ellos no piden indemnizaciones, sino que solicitaron a las funerarias que ese día acudieron a sacar los cuerpos que los entregaran a sus familiares “quieren diez mil pesos para entregarnos a nuestros difuntos”, por lo que dijeron no estuvo bien que se quisieran aprovechar de la tragedia del pueblo.
“Primero nos dijeron que no costaría ni un quinto, pero luego los de las funerarias ya querían diez mil pesos, lo que nos molestó fue que primero dijeran que no, pero ya luego que sí, por eso muchos no querían que se llevaran a sus familiares las carrozas, porque sabían que no tendrían para pagar después, y así fue”.
“El Moles” sostuvo que lo que pasó el viernes fue la pobreza que se vive en Hidalgo, porque muchos no tenían ni carro, entonces por querer ir a llenar un garrafón y sacar algo de dinero se murieron.
“También fue la inconsciencia de la gente, porque sí había soldados, sí les dijeron que estaban en peligro y la gente no hizo caso, se metían a fuerzas, también fue culpa de la imprudencia de la misma gente”, señaló otro de los testigos.
Añadieron que lo que molestó a le gente, es que aventaban los cuerpos a las carrozas sin respeto, a palazos, como si fueran piedras.
Sin poder contener el llanto, lamentaron que la gente de redes sociales se burle de su dolor por medio de memes, pues cuando ocurrió el sismo de septiembre de 2017, ellos se dieron a la tarea de hacer una colecta de víveres y llevaron la ayuda a la Ciudad de México.
CCCA.


