El Instituto Mexicano del Seguro Social puso en marcha un esquema de respuesta para enfrentar las altas temperaturas, con el objetivo de prevenir afectaciones como golpes de calor, deshidratación y complicaciones en pacientes con enfermedades crónicas.
Como parte de esta estrategia, el organismo dará seguimiento constante a indicadores de riesgo, así como a la disponibilidad de medicamentos y materiales en unidades médicas. También se supervisará el funcionamiento de áreas clave como urgencias y hospitalización, con el fin de garantizar capacidad de atención ante un posible incremento de casos.

El plan contempla además fortalecer la comunicación en salud dirigida a la población, con énfasis en medidas preventivas como la hidratación frecuente, la detección oportuna de síntomas de alarma y la reducción de la exposición prolongada al sol.
Autoridades del instituto señalaron que estas acciones forman parte de un monitoreo permanente ante la temporada de calor, con ajustes operativos en clínicas y hospitales para responder de manera oportuna a las condiciones climáticas extremas.


